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Hinchas le pidieron a San Expedito por Argentina antes de la final del Mundial
Miles de fieles se acercaron a la parroquia de Balvanera en el tradicional día de San Expedito. Este 19 de julio se sumó uno muy especial: un nuevo milagro para que la Selección argentina conquiste el Mundial 2026.
POR REDACCIÓN
El frío, el viento y la lluvia no lograron apagar la fe. Como ocurre cada 19 de mes, cientos de personas llegaron hasta la Parroquia Nuestra Señora de Balvanera, en la Ciudad de Buenos Aires, para agradecer y pedir la intercesión de San Expedito, el santo de las causas justas y urgentes. Pero esta vez hubo un pedido que se repitió una y otra vez: que la Selección argentina levante la Copa del Mundo.
Frente a la imagen del santo, las velas verdes y rojas iluminaron la esquina de Bartolomé Mitre y Azcuénaga, mientras una fila de casi 200 metros avanzaba lentamente entre rezos, lágrimas, abrazos y camisetas celestes y blancas.
La coincidencia de que la final del Mundial 2026 se juegue un 19 de julio, día dedicado a San Expedito, llevó a muchos creyentes a convertir la visita en una promesa para acompañar a la Albiceleste.
"Tenía que venir como fuera"
Belén Punte llegó desde San Andrés de Giles junto a toda su familia. Su vínculo con San Expedito comenzó cuando su hija nació con un problema cardíaco y necesitó una operación.
"Un hombre que no conocía me dijo que le pidiera a San Expedito. Desde ese día nunca más me dejó sola", recordó.
La mujer contó que había prometido visitar al santo justamente el día de la final.
"Siempre supe que el partido caía un 19. Les dije a mis familiares que tenía que llegar como fuera, en colectivo o de cualquier forma", relató.
Además, confesó que durante los partidos anteriores encendió velas en el altar que tiene en su casa para pedir por los goles de la Selección.
Promesas, cábalas y banderas
Julieta Mazzei también llegó acompañada por amigas con una bandera argentina sobre los hombros.
La joven explicó que comenzó a creer en San Expedito durante la pandemia y que, cuando se confirmó que la final sería un 19 de julio, no dudó en cumplir una nueva promesa.
"Cuando le ganamos a Inglaterra prometimos que íbamos a venir. Además, Argentina tiene una numerología increíble... justo juega un 19", contó.
Entre los fieles también estuvo un grupo de amigas de Gregorio de Laferrere, que asistió por una promesa realizada tras la victoria frente a Cabo Verde.
Jésica Rodríguez explicó que había prometido regresar con todas sus amigas si Argentina avanzaba y hasta reveló una particular cábala con las velas.
"Estamos pensando en cortarlas y prenderlas directamente cuando empiezan en la parte roja", comentó entre risas.
Un mismo pedido
Cada quince minutos, el sacerdote bendijo a los presentes mientras elevaba una oración a San Expedito.
En medio del agua bendita y de una lluvia persistente, algunos levantaban llaves, otros fotografías de familiares, mascotas enfermas o banderas argentinas.
Entre los distintos pedidos por salud, trabajo y bienestar, el deseo colectivo era el mismo: que la Selección vuelva a hacer historia.
Con las manos unidas y la esperanza intacta, miles de fieles encontraron en San Expedito un motivo más para creer que, además de las causas urgentes, también puede haber lugar para un nuevo milagro futbolero.