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Cultura > Escándalo

Ingrid Grudke contó cómo su esposo la engañaba en su propia casa

La modelo detalló cómo descubrió la relación paralela entre su pareja de siete años y la esposa de su propio sobrino.

POR REDACCIÓN

Hace 1 hora
Ingrid expuso una compleja situación sentimental ante las cámaras.

Durante su participación en el programa televisivo PH Podemos Hablar, la modelo Ingrid Grudke expuso públicamente los pormenores de una compleja situación familiar que afectó su entorno más cercano. Tras convivir durante siete años con Martín Colantonio, la pareja había decidido radicarse en la provincia de Misiones para iniciar un proyecto comercial conjunto al término de la cuarentena. Para las tareas administrativas de este emprendimiento familiar, contrataron a Andrea Miranda, una joven de entre 23 y 25 años que era la esposa del sobrino de la modelo.

La confianza depositada en la joven, quien rápidamente se transformó en la mano derecha de la empresa, derivó en una profunda desilusión para Grudke. Al recordar este aspecto del vínculo laboral y afectivo, la modelo expresó: "Viajaba a todos lados con nosotros y estaba con nosotros, así que me sentí doblemente traicionada". La situación comenzó a generar sospechas a raíz de comentarios que circulaban de manera constante en la ciudad de Posadas, donde la pareja paralela se mostraba en lugares públicos aprovechando los viajes de Grudke a Buenos Aires por compromisos de trabajo.

La modelo relató que fueron sus propios conocidos quienes la alertaron sobre lo que ocurría a sus espaldas: "Amigos que se animaron y valientemente me dijeron: 'Ingrid, el rumor es fuerte acá en Posadas que ellos están saliendo porque los veían en todos lados'". Frente a esta advertencia, Grudke decidió interpelar a Colantonio, quien rechazó cualquier vinculación sentimental de manera categórica. "Me lo negó hasta el día de hoy… decía que eran ideas mías y chats inventados por mi sobrino y la IA", relató la conductora.

La confirmación de la infidelidad se produjo a través del propio sobrino de Grudke, quien descubrió la relación paralela al encontrar abierta la computadora personal de su esposa. El joven, que se encontraba profundamente afectado porque se había casado con la expectativa de constituir una familia, reunió un total de 38 capturas de pantalla que evidenciaban el romance que ya llevaba un año de desarrollo de forma oculta.

La revelación de estas pruebas documentales resultó dolorosa para la modelo, quien confesó que al enterarse "me explotó el alma". Sobre la demora en acceder a las capturas de WhatsApp y el fuerte impacto de las mismas, Grudke puntualizó: "Mi sobrino tardó unos meses en mostrarme esas conversaciones… fue terrible porque eran fotos de WhatsApp muy fuertes".

Al analizar cronológicamente las conversaciones digitales, la modelo advirtió el nivel de frialdad y de morbo con el que operaba la pareja en el interior de su propia vivienda. "Las conversaciones eran entre ellos conmigo adelante, dentro de mi casa. Hablaban de plata que necesitaban para hacer un negocio, yo estando en una habitación con él y él en otra. Es muy morboso", explicó Grudke sobre el comportamiento de ambos.

Asimismo, los mensajes demostraban que los involucrados aprovechaban cualquier instante de privacidad para encontrarse. "Me bañaba y ellos en el ascensor o se besaban o vaya a saber qué… lo dicen en los chats", detalló la modelo, confirmando la declaración "se besaban mientras yo me bañaba". Por otra parte, Grudke desmintió las versiones que su expareja difundía ante terceros para justificar la relación extramatrimonial: "Él a todo el mundo decía 'Tenemos pareja abierta con ella'. Yo no me enteré, lo hubiese avisado".

La modelo admitió que la revelación de la infidelidad compartida causó una desestabilización significativa en el seno de sus allegados, definiéndola con crudeza: "Fue una explosión dentro de mi familia". En el mismo espacio televisivo, Grudke compartió otro aspecto delicado de su historia personal que también conmovió a los presentes: "Hoy me doy cuenta que hace 30 años también fui abusada".

A pesar de la gravedad de los hechos expuestos y de la repercusión de la traición sufrida, Grudke manifestó haber superado esa etapa de su vida y se mostró dispuesta a mirar hacia adelante. "Ya pasó… Muerto el rey, viva el rey, ya está, vamos con uno nuevo", concluyó de manera definitiva.

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