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Irán y Nueva Zelanda empataron 2-2 en un partidazo por el Mundial
Los oceánicos estuvieron dos veces en ventaja, pero el conjunto asiático encontró respuestas y ambas sumaron un punto valioso en el debut del Grupo G del Mundial 2026.
POR REDACCIÓN
Irán y Nueva Zelanda protagonizaron uno de los encuentros más entretenidos de la primera fecha del Grupo G del Mundial 2026. En el Estadio de Los Ángeles, ambos seleccionados igualaron 2-2 en un partido cambiante, intenso y con emociones de principio a fin, resultado que dejó abierta la pelea por la clasificación en una zona que también integran Bélgica y Egipto.
El conjunto oceánico golpeó rápidamente y sorprendió a uno de los seleccionados asiáticos más experimentados de la Copa del Mundo. Apenas a los siete minutos, Elijah Just aprovechó una asistencia de Chris Wood para abrir el marcador y darle la ventaja a Nueva Zelanda. El gol obligó a Irán a asumir el protagonismo y adelantar sus líneas en busca de la igualdad.
La reacción iraní llegó pasada la media hora. Después de una serie de rebotes dentro del área, Ramin Rezaeian encontró la pelota y definió para establecer el 1-1. El empate premió el esfuerzo de un equipo que había dominado la posesión durante buena parte del primer tiempo, aunque sin demasiada claridad en los metros finales.
Lejos de conformarse, Nueva Zelanda volvió a mostrar eficacia en el inicio del complemento. Otra vez apareció la sociedad entre Chris Wood y Elijah Just. El delantero neozelandés firmó su doblete personal y devolvió la ventaja a su selección, que por momentos se ilusionó con conseguir uno de los triunfos más importantes de su historia en una Copa del Mundo.
Sin embargo, Irán volvió a demostrar por qué es una de las selecciones más competitivas de Asia. Apenas unos minutos después del segundo tanto oceánico, Mohammad Mohebi conectó de cabeza un preciso centro de Saman Ghoddos y marcó el 2-2 definitivo. El empate revitalizó a los iraníes y abrió un tramo final de ida y vuelta, con situaciones para ambos equipos.
Los minutos finales fueron vibrantes. Irán intentó aprovechar su mayor experiencia internacional, mientras que Nueva Zelanda apostó por el contragolpe y por la potencia física de Chris Wood. Ninguno logró romper la igualdad y el encuentro terminó repartiendo un punto para cada lado.
El resultado dejó sensaciones encontradas. Nueva Zelanda lamentó no haber podido sostener dos veces la ventaja, aunque rescató una actuación convincente ante un rival de jerarquía. Irán, en tanto, valoró la capacidad de reacción para evitar una derrota que hubiera complicado sus aspiraciones desde el inicio del torneo.
Con este empate, ambos seleccionados quedaron obligados a buscar un triunfo en la segunda fecha. Irán tendrá una exigente prueba frente a Bélgica, mientras que Nueva Zelanda se medirá con Egipto en un duelo que podría resultar determinante para las aspiraciones de ambos de avanzar a la próxima ronda.