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La caminata violeta que movilizó a los sanjuaninos a tomar conciencia y prevenir el ACV
La jornada recreativa convocó a cientos de profesionales, pacientes, familiares y voluntarios con el objetivo de prevenir y visibilizar la problemática del accidente cerebrovascular.
Por Raúl Caliva
En una jornada de concientización para la salud pública, pacientes, familiares, profesionales médicos y acompañantes se movilizaron por las Plaza del Bicentenario, vistiéndola -de modo simbólico- con los colores violeta en sus camisetas y distintivos en la II Caminata por un San Juan Libre de ACV.
La actividad se concentró en la entrada del Centro Cultural Estación San Martín, en el que se desarrolló una feria temática distribuida en diferentes stands interactivos.
Entre cantos arengados enfocados en la frase "¡Sí se puede!" motivaron a que mujeres y hombres de distintas edades caminen con el autoestima en alto, compartiendo un momento alegre y ameno.
Luego de terminar el recorrido, la acción se trasladó al Anfiteatro El Globito, donde hubo sorteos especiales y números de danza folklórica en el escenario, el cual fue disfrutado por las familias presentes.
Historias de coraje y esperanza
Detrás de cada remera violeta y de cada paso hacia la concientización, hay vivencias personales de pacientes, familiares y referentes sociales que transformaron el dolor y la superación en un mensaje colectivo de prevención.
Leopoldo Arce, Sifú de artes marciales tradicionales chinas y referente del grupo de alumnos de Tai Chi Chuan, vino junto a todo el grupo a acompañar esta iniciativa.
"Tenemos en el grupo alguien que sufrió un ACV y se ha reincorporado a la actividad hace un par de semanas y también hay alumnos que sus familiares han sufrido ACV. Hay que entender que esta enfermedad no afecta solamente a la persona que lo sufre, sino a su entorno", dijo a DIARIO HUARPE.
El maestro del arte oriental dijo también que "nos enfocamos en la práctica de la calma, la tranquilidad, la armonía y el autocontrol, el equilibrio interno, entonces justamente el ACV es una consecuencia de un desorden interno que bueno, afecta a la persona de manera tremenda. La persona que está en una situación o un estado de estrés debe practicar la tranquilidad, la persona que está sufriendo ansiedad debe practicar la calma".
Por su parte, Ivana Dávalos, de Santa Lucía, contó que su padre ha sufrido ACV, su mamá y ella también lo ha padecido. "Gracias a Dios me he recuperado y esto es una manera de decir que hay que prestarle atención al cuerpo cuando avisa que algo que está andando mal. Ahora me acompaña mi hija para que vea y aprenda de todo esto", manifestó.
Para Ivana, estar en esta caminata compartiendo en comunidad con otras personas que han transitado experiencias similares, dijo que "es movilizador. Tenemos que prestar atención al que está al lado para saber si le pasa algo. Con cualquier síntoma, un mareo o un dolor de cabeza. Esto es importante y espero que la vida me permita estar muchas veces más".
Gabriel Villavicencio, que vino desde Pocito a participar en el encuentro, se sumó junto a otros grupos familiares, pese a no haber tenido casos de ACV en lo personal y tampoco en su entorno. “Está muy bueno que se realicen este tipo de actividades, porque nadie está exento de un ACV y hay que empezar a aprender que nos puede tocar a cualquiera. Hay que saber cómo identificarlo y sobre todo, poner un granito de arena para que estas cosas se sepan y se hagan escuchar”.
“No soy el más adecuado para dar consejos, pero hoy con el stress del trabajo, lo cotidiano, los problemas del día a día, te lleva a andar a las carreras. Entonces hay que tomarse un minutito bien para hacer caminatas, salidas, hacerse un tiempo para nosotros y para la familia”, dijo el visitante.
Mientras que Antonio Suárez, representante de la Asociación Civil Unidos por Parkinson y sobreviviente de ACV, estuvo junto a otros miembros de su agrupación y durante el desarrollo de la caminata, compartió también su historia de superación.
“Invito a que la gente se una más a esta causa, porque yo creo que hay posibilidades para pueda salir adelante”, afirmó con una fortaleza mental y espiritual admirable.
“A veces hay días que uno está muy arriba, pero la mayoría estamos un poco decaídos. Pero no podemos abandonarnos, se requiere mucha fuerza de voluntad y de ánimo para poder seguir. Por supuesto, solo no se puede, hay que tener a la familia al lado y de los amigos. Con eso se tiene esperanza”, concluyó.
Caminata de la unidad
Por último, el equipo médico de Neurología, a cargo de la doctora Mariana Romero junto al Doctor Martín Sassul del equipo de Rehabilitar, junto con otras instituciones, aclararon que esta iniciativa de la caminata permite la visibilización del problema y también, unificar los criterios y labores de todas las áreas involucradas para hacer frente al ACV.
"Desde el Hospital Rawson, El Castaño y todos los que participamos, queremos concientizar que el ACV se puede tratar a tiempo. Los pacientes siempre nos van a enseñar, cómo comprenderlo y acompañarlo. Más allá de dar un diagnóstico, hay que estar con ellos para entender sus dolencias y llevarlo a la recuperación", dijo Romero.