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La crecida del río Paraná en Corrientes y Misiones pone en riesgo al ganado
El avance del río Paraná dejó bajo el agua extensas zonas de pastoreo y aceleró el traslado de hacienda hacia terrenos más altos.
POR REDACCIÓN
La crecida del río Paraná mantiene en alerta al sector ganadero de Corrientes y Misiones, donde productores y trabajadores rurales aceleran el traslado de animales para evitar que queden atrapados por las inundaciones. El avance del agua sobre islas, campos bajos y áreas de pastoreo natural complica las tareas productivas y genera una carrera contra el tiempo para poner a resguardo la hacienda.
El fenómeno afecta también a sectores del Chaco y está vinculado al importante caudal que desciende desde la cuenca alta del Paraná. Mientras algunos registros del norte misionero comenzaron a mostrar una tendencia a la baja, el volumen acumulado de agua mantiene anegadas grandes extensiones de terreno y amenaza con cerrar los pasos terrestres utilizados para el arreo.
El río superó niveles de evacuación
Los registros de Prefectura Naval Argentina reflejaron niveles de evacuación en distintos puntos de la región. En Paso de la Patria, Corrientes, el río alcanzó los 7,47 metros, por encima de la marca de evacuación de siete metros. En la capital correntina llegó a 7,07 metros, mientras que en Itatí se ubicó en 8,18 metros.
En Misiones, Puerto Libertad registró 29 metros y Puerto Libertador llegó a 17,10 metros, también por encima de su nivel de evacuación. Estos valores reflejan la presión que ejerce la creciente sobre las zonas ribereñas y los campos destinados al pastoreo.
La falta de logística complica el traslado
Los productores deben movilizar vacas de cría, novillos y terneros hacia campos más altos antes de que el agua avance sobre los caminos y deje a los animales aislados. Para hacerlo, recurren a arreos a caballo y al uso de barcazas ganaderas que permiten trasladar hacienda desde las islas hasta tierra firme.
Sin embargo, la disponibilidad limitada de embarcaciones y camiones jaula, sumada a la escasez de campos secos para recibir los animales, dificulta el operativo. También es necesario agilizar las guías de tránsito sanitario del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) para completar los movimientos.
En Corrientes, la Asociación de Sociedades Rurales estimó que podrían necesitarse evacuaciones de alrededor de 60.000 cabezas de ganado ante la crecida, aunque la cantidad dependerá de la evolución del río y de las condiciones de cada establecimiento.
Preocupación por los próximos días
Las sociedades rurales de Bella Vista, Goya y Esquina siguen de cerca las alturas del Paraná para anticiparse al avance del agua hacia las zonas bajas. La preocupación se concentra en los campos insulares, los riachos, las cañadas y los esteros, donde la inundación reduce las superficies disponibles para alimentar al ganado.
Las tareas de evacuación continuarán durante los próximos días, mientras productores y organismos locales coordinan alternativas para resguardar los animales y reducir las pérdidas económicas.