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La emoción de Eduardo Arancibia, radicado en Paraguay para seguir a la Selección Argentina
A sus 52 años, el mendocino Eduardo Arancibia vive con emoción el Mundial de hockey sobre patines en Paraguay alentando a Argentina.
POR REDACCIÓN
A miles de kilómetros de su tierra natal, la pasión por el hockey sobre patines encuentra formas de mantenerse viva. Eduardo Arancibia, un mendocino radicado desde hace años en Paraguay, se convirtió en uno de los rostros de la hinchada argentina en el Mundial Senior disputado en Asunción. A sus 52 años y oriundo de San Rafael, Mendoza, vivió el certamen ecuménico como una oportunidad única para reencontrarse de cerca con sus raíces y con el deporte que ama.
Radicado en Ciudad del Este, Arancibia relató a DIARIO HUARPE que en su lugar de residencia actual la disciplina prácticamente no existe: "Acá no hay hockey sobre patines ni patinaje, y menos en el lugar donde vivo". Sin embargo, la pasión pudo más cuando un día se encontró unos patines en una tienda, los compró y retomó la práctica que lo acompañó desde su juventud.
Ese amor por el deporte lo llevó a reencontrarse con amigos veteranos en Córdoba durante un viaje anterior, reviviendo el entusiasmo por ver hockey de alto nivel. La llegada del Mundial a Asunción representó una ocasión inigualable para encontrarse con la Selección Argentina.
"El que nació en Argentina es argentino hasta la muerte", así definió Arancibia sobre los sentimientos que lo movilizan a acompañar al equipo argentino en el Mundial de Hockey.
A pesar de estar solo en las tribunas alentando a la Albiceleste —a la espera de que lleguen sus conocidos desde Córdoba—, Arancibia describió lo que significó ver al combinado nacional en vivo por primera vez en su vida: "El reencuentro con volver a ver jugadores de hockey y ver a la selección argentina de hockey por primera vez en mi vida es una cosa muy emocionante, una cosa que no me voy a olvidar nunca".
Con la sinceridad del hincha que sufre cuando la pelota no entra, admitió que el debut agridulce dejó sensaciones encontradas, pero remarcó que el orgullo de portar los colores patrios no se negocia: "El que nació en Argentina es argentino, somos argentinos y lo somos hasta la muerte, toda la vida lo vamos a hacer".
Sobre la falta de hockey en su lugar de residencia: "acá no hay hockey sobre patines ni patinaje, ni hay patinaje tampoco y menos en el lugar donde vivo, en Ciudad del Este. Pero un día me encontré un par de patines en una tienda, los compré, me quedaron y empecé a patinar otra vez. El reencuentro con los amigos de Córdoba me entusiasmó otra vez, muchas ganas de que haya hockey sobre patines en Paraguay".
Finalmente, comentó sobre sus impresiones del juego argentino ante los franceses: "los sufrí un poquito, te voy a decir, porque la verdad que quería ganar, es la ley de la competencia, pero el reencuentro con con volver a ver jugadores de hockey y ver a la selección argentina de hockey por primera vez en mi vida es una cosa muy emocionante, una cosa que no me voy a olvidar nunca", terminó.