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Deportes > El verdugo de Brasil

La imponente participación de Haaland para la victoria Noruega

Un cabezazo letal y una definición desde afuera del área. Las claves de una jornada memorable para la historia del equipo nórdico. El sueño de la Verdeamarela se destrozó ante el gigante rubio.

POR REDACCIÓN

Hace 3 horas
El delantero noruego Erling Haaland emergió como la figura excluyente.

La Copa Mundial 2026 sumó un nuevo capítulo de alto voltaje. En el New York New Jersey Stadium, la jerarquía de Erling Haaland se impuso ante un Brasil que, tras no poder capitalizar sus oportunidades, sucumbió ante la efectividad nórdica.

Un duelo de nervios y un cerrojo nórdico

El trámite comenzó con una Noruega que tomó las riendas del juego, aunque Brasil tuvo en sus pies la chance de cambiar el curso temprano: un penal tras falta de David Moller Wolfe sobre Matheus Cunha fue detenido por el arquero Örjan Nyland, quien le negó el grito a Bruno Guimarães y empezó a construir su figura como bastión defensivo.

Con el correr de los minutos, el partido cayó en una meseta. Brasil se mostró especulativo, replegado y esperando un contragolpe que nunca llegó con claridad, mientras que los noruegos, aunque imprecisos en la salida desde el fondo, mantuvieron el control del ritmo ante un conjunto brasileño que nunca terminó de presionar.

La irrupción del "Androide"

El cerrojo se rompió recién a los 79 minutos. Tras una gran maniobra individual de Andreas Schjelderup por la banda izquierda —quien dejó en el camino a Endrick—, llegó un centro rasante perfecto al corazón del área chica. Haaland leyó la jugada, se arrojó al piso y conectó de primera para romper el 0-0.

Lejos de bajar los brazos, Brasil buscó el empate con desesperación, pero se encontró una vez más con la muralla de Nyland, quien al minuto 84 ahogó el grito de Casemiro en una atajada que bien pudo valer el pasaje a cuartos.

Noruega sigue adelante en el Mundial tras un partido histórico.

El golpe de gracia y el descuento final

Con la Verdeamarela volcada totalmente al ataque, los espacios quedaron abiertos. Al 89', Schjelderup volvió a comandar la ofensiva y asistió a Haaland en la medialuna. El delantero controló de espaldas, giró con una sutileza técnica de clase mundial y sacó un zurdazo cruzado, potente y rasante que selló el 2-0.

El final fue pura tensión. En el minuto 98, un codazo de Oestigaard sobre Casemiro derivó en un penal que Neymar cambió por gol en el minuto 99. Sin embargo, no hubo tiempo para más. El pitazo final desató el júbilo noruego mientras la imagen de la desolación de Marquinhos y el resto del plantel brasileño recorría el mundo.

Noruega sigue adelante en el Mundial, reafirmando que, con una defensa sólida y un Haaland encendido, no hay gigante imposible de derribar.

Puntos clave de la jornada

El factor Nyland: Fundamental en el primer tiempo al atajar el penal a Guimarães y sostener la ventaja en el tramo final.

La sociedad Schjelderup-Haaland: El joven asistidor fue el cerebro detrás de los dos goles, demostrando una conexión letal.

Haaland trotó hacia el banderín del córner, se llevó la mano al pecho, agarró el escudo de la selección noruega de su camiseta y lo besó. Uno de sus compañeros le saltó por la espalda, y el festejo grupal se extendió hasta el ritual del Drakar que invitó a toda su afición a celebrar de manera colectiva este importante triunfo.

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