Cultura > Fuerte
La infancia de un famoso con sus padres hippies que terminaron presos
El periodista relató los complejos momentos de su infancia cuando sus padres hippies terminaron presos.
POR REDACCIÓN
El conductor Rodrigo Lussich recordó durante una entrevista con Luis Novaresio los difíciles momentos que atravesó durante su niñez debido al estilo de vida de sus padres Gustavo y Charo, quienes decidieron sumarse a una comunidad hippie en la década de los setenta buscando alejarse de los estándares sociales y religiosos de la época en Uruguay, sobre lo cual señaló que "hicieron bardo y en el medio de los hijos estuvimos arrastrados".
Rodrigo Lussich explicó que en medio de esa búsqueda de vida alternativa y de los constantes viajes a dedo junto a su hermana los niños terminaban frecuentemente al cuidado de sus abuelos mientras él mismo intentaba buscarse trabajos en Brasil desde los seis años para pagarse el pasaje y regresar con su familia, al tiempo que remarcó que "trataba de no quedarme con ellos porque la pasaba como el culo".
El momento más complejo para Rodrigo Lussich ocurrió a los nueve años cuando sus padres fueron detenidos en Uruguay durante la dictadura militar y permanecieron presos durante cuatro meses en la Jefatura de Policía de Montevideo lo que lo obligaba a visitar a su madre y a su padre cuatro veces por semana en diferentes pisos del establecimiento carcelario.
Tras la liberación de sus padres Rodrigo Lussich se instaló junto a su madre en la localidad bonaerense de Pilar donde a los diez años comenzó a vender café en la calle utilizando bidones de cinco litros para ofrecer la infusión a puesteros y transeúntes, mientras que a los doce años colaboraba con las tareas de campo y recordó que "quería vivir en Torre de los Ingleses y me llevaron a vivir en la Torre de Bosta de Vaca".
En la actualidad Rodrigo Lussich mantiene una relación divina con ambos progenitores tras haber transitado largos años de terapia que le permitieron procesar el pasado, perdonar las situaciones de abandono y desarraigo que experimentó durante su niñez marcada por la bohemia familiar y concluir que "la terapia que hago hace veinte años me ayudó a perdonar y a entender".