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La NASA prueba un material que podría fabricarse en la Luna y Marte

Combina un bioplástico con polvo lunar y marciano simulado y podría utilizarse para fabricar herramientas, repuestos y estructuras.

POR REDACCIÓN

Hace 1 hora

La NASA avanza en el desarrollo de un material reciclable que podría fabricarse directamente en la Luna o Marte utilizando recursos disponibles en esos entornos. El objetivo es que futuras misiones puedan producir herramientas, repuestos e incluso estructuras sin necesidad de transportar todos los elementos desde la Tierra.

El proyecto se desarrolla en el Centro de Investigación Glenn, en Cleveland, y combina un bioplástico biodegradable con polvo que reproduce las características del suelo lunar y marciano. La propuesta busca reducir el peso de las cargas espaciales y facilitar la reparación o fabricación de piezas durante misiones de larga duración.

Uno de los aspectos más llamativos es que el plástico podría producirse mediante bacterias alimentadas con dióxido de carbono o incluso con desechos generados por las propias tripulaciones.

Cómo funciona el material que prueba la NASA

Para desarrollar el compuesto, los investigadores mezclaron un plástico especial con simulaciones de polvo lunar y marciano.

Las pruebas realizadas hasta ahora mostraron que estas partículas ayudan a aumentar la resistencia del plástico y, al mismo tiempo, facilitan su procesamiento. Además, los científicos pueden modificar la cantidad y el tipo de polvo incorporado para obtener materiales con diferentes características.

Esto permitiría adaptar el compuesto según el objeto que necesite fabricarse en cada misión.

La idea es aprovechar recursos disponibles en la superficie de la Luna o Marte para disminuir la dependencia de los envíos desde nuestro planeta. En una misión espacial prolongada, contar con la posibilidad de producir un repuesto ante una rotura podría resultar clave.

Qué podrían fabricar los astronautas

Entre los posibles usos que analiza la NASA aparecen herramientas, soportes estructurales, llaves inglesas e incluso sillas destinadas a futuros hábitats espaciales.

El material tendría además la ventaja de ser completamente reciclable, lo que permitiría reutilizarlo para fabricar nuevas piezas cuando un elemento deje de ser necesario o deba ser reemplazado.

Esta característica adquiere especial importancia ante los planes de establecer una presencia humana más sostenida fuera de la Tierra, donde transportar permanentemente grandes cantidades de materiales representa uno de los principales desafíos logísticos.

Las próximas pruebas del material

El siguiente paso será comprobar cómo responde el compuesto ante las condiciones extremas de la Luna y Marte.

Los especialistas están realizando ensayos para determinar su resistencia a cambios bruscos de temperatura y otros factores que pueden afectar los materiales fuera de la Tierra.

Además, algunas muestras serán enviadas al espacio dentro de la misión MISSE-23, donde permanecerán expuestas a las condiciones del exterior de la Estación Espacial Internacional.

Los resultados permitirán determinar si esta tecnología puede avanzar hacia futuras aplicaciones en misiones tripuladas y convertirse en una alternativa para fabricar objetos directamente fuera de nuestro planeta.

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