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Cultura > Escándalo

La oscura verdad de la separación de Diego Torres y la madre de su hija

La modelo rompió el silencio sobre la sorpresiva ruptura con el cantante tras casi dos décadas de amor.

POR REDACCIÓN

Hace 1 hora
Débora Bello posando en Miami luego de su reconstrucción laboral.

Débora Bello volvió a referirse al impacto emocional y laboral que implicó el cierre de su historia sentimental junto a Diego Torres, luego de haber compartido 17 años de pareja. Tras la ruptura acontecida a finales de 2021, la protagonista enfrentó una etapa de cambios profundos radicada en Estados Unidos, donde debió reiniciar sus actividades desde cero.

El desenlace de la relación tomó por sorpresa a la propia modelo en un contexto donde el proyecto de vida estaba asentado en el exterior. “Una separación obviamente es muy traumática. Te replanteás un montón de cosas. Vas de cero y empezás a elevarte”, expresó al rememorar los primeros tiempos posteriores al distanciamiento del músico, con quien comparte la maternidad de Nina.

Al abordar la imprevista interrupción del vínculo que mantuvo durante casi dos décadas, confesó: “Yo no me la vi venir, la verdad que no”. Esta situación la obligó a reconfigurar su perfil profesional dentro del mercado estadounidense, incursionando en la industria inmobiliaria sin descuidar sus labores habituales en la moda y la conducción.

La necesidad de adaptarse a la nueva realidad impulsó a la conductora a replantearse sus metas personales. “Hay un momento en tu vida que decís: ‘Bueno, ¿y ahora qué? ¿Qué querés hacer realmente?’. Porque tenés que seguir”, sostuvo al describir la transición profesional y personal que debió atravesar.

En medio del proceso de reestructuración, la crianza de su hija resultó un eje prioritario. Nina contaba con 8 años al momento en que sus padres tomaron caminos diferentes. “En un momento tan vulnerable de tu vida, paralelamente tenés que ser una buena mamá. Tenés que estar entera para ella en un momento donde se te derrumba todo”, señaló sobre las exigencias de aquel periodo.

A pesar de la alteración familiar, la relación entre los exintegrantes de la pareja se encauzó hacia el entendimiento mutuo. “Cuando hay amor, realmente no hay egos. A veces, en las separaciones, están los egos. Pero la labor y el compromiso más grande que tenemos hoy es criar a nuestra hija”, aseguró.

El bienestar de la menor se mantuvo como el pilar central del acuerdo entre ambos padres. “Nina está criada con mucho amor de mamá y de papá, aunque estemos separados. Ella tiene amor. No hay nada mejor que vivir en un clima de tranquilidad, de paz y con amor”, concluyó.

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