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La reacción de Messi con Declan Rice tras una jugada que desató la polémica
El capitán argentino no reaccionó cuando Declan Rice se tapó la boca para hablarle, una acción que podía derivar en una expulsión.
POR REDACCIÓN
La semifinal entre la Selección Argentina e Inglaterra dejó varias situaciones de alta tensión, pero una de las más comentadas ocurrió lejos del área. En medio de una discusión tras una infracción, Declan Rice se dirigió a Lionel Messi mientras se tapaba la boca con la mano, un gesto que, según el reglamento vigente del Mundial 2026, puede ser sancionado con tarjeta roja.
La acción ocurrió durante el segundo tiempo, cuando ambos equipos protagonizaban un cruce verbal tras una falta en la mitad de la cancha. El árbitro estadounidense Ismail Elfath se acercó rápidamente para calmar la situación y el juego continuó sin sanciones disciplinarias para el mediocampista inglés.
Lo llamativo fue la actitud de Messi. El capitán argentino no reaccionó ante lo que le dijo Rice ni reclamó una posible expulsión, pese a que la denominada "Ley Prestianni" contempla la tarjeta roja para aquellos futbolistas que hablen con un rival cubriéndose la boca, una medida implementada para combatir posibles insultos discriminatorios o expresiones que dificulten su lectura.
Minutos después, Rice volvió a repetir el mismo gesto, esta vez al dirigirse a Enzo Fernández, quien tampoco respondió ni realizó reclamos al cuerpo arbitral.
La regla que volvió a quedar bajo la lupa
La llamada "Ley Prestianni" nació luego de un presunto episodio de discriminación protagonizado por Gianluca Prestianni durante un partido entre Benfica y Real Madrid. A partir de ese antecedente, el reglamento incorporó la sanción para quienes oculten sus palabras al dirigirse a un rival.
Durante este Mundial ya hubo antecedentes de aplicación de la norma en los partidos Paraguay-Turquía y México-Ecuador, donde los propios futbolistas afectados alertaron al árbitro sobre la conducta de sus rivales.
Sin embargo, la situación vivida entre Rice y Messi reabrió el debate sobre cómo debe aplicarse la regla y si el simple hecho de taparse la boca alcanza para justificar una expulsión o si el árbitro necesita otros elementos para determinar una conducta antideportiva.
Mientras tanto, la Selección Argentina dejó atrás la polémica y ya piensa en la gran final del domingo frente a España, con el objetivo de conquistar su cuarta Copa del Mundo.