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La receta definitiva para hacer pizza sin amasar y muy sabrosa

Una técnica innovadora permite elaborar una base líquida con huevos y leche para obtener una cena casera en pocos pasos.

POR REDACCIÓN

Hace 1 hora
El horneado requiere una temperatura constante de 180º.

El mundo de la gastronomía casera suma una alternativa para quienes buscan rapidez en la cocina sin complicaciones técnicas. Se trata de una pizza elaborada a partir de una masa líquida que no requiere trabajo manual de amasado y puede estar lista para el consumo en un tiempo total de 30 minutos. Esta propuesta permite obtener una base de consistencia similar a la de un bizcochuelo pero con el sabor tradicional de este plato clásico.

La preparación de la base comienza con el batido de cinco huevos junto con una cucharadita de sal y una de azúcar. A esta mezcla se le incorporan 200 ml de leche y 50 ml de aceite vegetal para lograr una correcta emulsión de los líquidos.

El paso siguiente consiste en sumar 300 g de harina de trigo y 10 g de polvo de hornear, batiendo a mano hasta que desaparezcan los grumos. Una vez obtenida la textura adecuada, el contenido se vuelca sobre una bandeja para horno previamente preparada con papel vegetal o bien enmantecada y enharinada para evitar que la preparación se pegue.

Sobre esta superficie todavía líquida se añaden los ingredientes elegidos para la cobertura. La receta indica que en esta instancia "vale combinar lo que tengas en la heladera" para aprovechar los recursos disponibles.

Las recomendaciones incluyen queso semiduro rallado abundante para facilitar el gratinado, rodajas de tomate natural, atún en lata escurrido, pepinillos, aceitunas negras y cebolla morada cortada en juliana fina. Para potenciar el aroma, se pueden sumar especias como orégano, ají molido, albahaca o ajo.

El tramo final de la elaboración requiere llevar la bandeja a un horno a 180 grados por un periodo de 20 a 25 minutos. Se debe observar que la base esté firme y dorada antes de retirar. Los especialistas en esta técnica recalcan que "el horno debe estar bien precalentado, para que se forme una base crocantita y se dore sin humedecerse en exceso" como garantía de un resultado óptimo. El plato se sirve caliente y preferentemente cortado en porciones de forma cuadrada.

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