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La sanción que podrían darle a Argentina por la bandera de Malvinas
La FIFA investiga la exhibición de un mensaje político en el festejo del plantel argentino ante el conjunto inglés.
POR REDACCIÓN
El pase de la Selección Argentina a la final de la Copa del Mundo luego de vencer a Inglaterra sumó un foco de conflicto extrafutbolístico que mantiene en alerta a la dirigencia de la calle Viamonte. Durante las celebraciones en el césped del Atlanta Stadium, varios integrantes del plantel exhibieron una pancarta con un reclamo de soberanía nacional que infringe de forma directa los reglamentos de neutralidad que impone la entidad matriz del fútbol a nivel global.
La presencia del estandarte en el campo de juego sorprendió a los organizadores, ya que la FIFA y el personal de seguridad del recinto habían acordado 24 horas antes del partido la prohibición absoluta de ingresar cualquier objeto alusivo al archipiélago austral. La normativa internacional prohíbe taxativamente la difusión de proclamas ideológicas, políticas o confesionales en sus torneos, reservándose la facultad de iniciar sumarios disciplinarios para determinar responsabilidades y castigos.
Bajo este escenario legal, la federación nacional afronta un panorama que oscila entre un apercibimiento formal y penalizaciones financieras severas. Si bien el reglamento habilita la aplicación de suspensiones a los protagonistas, este recurso suele aplicarse únicamente ante infracciones extremas o reincidencias explícitas, por lo que la sanción económica asoma como la resolución más viable.
La Copa del Mundo de Rusia 2018 ofrece un panorama claro de cómo actúa la FIFA ante estos hechos. En aquella cita, los futbolistas helvéticos Granit Xhaka y Xherdan Shaqiri festejaron sus tantos contra Serbia haciendo con sus manos la silueta del águila bicéfala albanesa, un emblema de fuerte impacto en la disputa territorial de los Balcanes. La federación de Serbia denunció la provocación y el tribunal disciplinario resolvió aplicar una multa de 10.000 francos suizos a cada jugador, sumando otros 5.000 para el capitán Stephan Lichtsteiner por plegarse a la celebración.
El certamen actual ya registra otra situación de índole similar. Tras eliminar a Australia en los octavos de final, el director técnico de Egipto, Hossam Hassan, ingresó al terreno portando un pabellón de Palestina. Pese al revuelo que generó la acción del conductor del combinado africano, la organización todavía no se pronunció de manera oficial respecto a posibles medidas de castigo para ese caso.
Con el partido definitorio frente a España programado para el domingo a las 16.00, se prevé que el tribunal de disciplina postergará cualquier veredicto o notificación formal para después del cierre de la competencia, permitiendo que el equipo de Lionel Scaloni se concentre plenamente en la búsqueda de su cuarta estrella.