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La soldadura se consolida como el nuevo motor laboral de las sanjuaninas
Con una precisión natural que destaca en la industria y un compromiso total en su formación, las sanjuaninas ganan terreno en talleres, fábricas de autopartes y proyectos mineros de altura.
En San Juan, la industria metalúrgica vive una transformación profunda impulsada por un cambio en el talento humano. La soldadura, tradicionalmente considerada una tarea masculina, se ha convertido en el nuevo horizonte de inserción para mujeres que buscan no solo una herramienta de reparación doméstica, sino una carrera profesional en sectores estratégicos como la minería y la fabricación de autopartes.
Desde el Ministerio de Producción, la directora de Formación y Empleo, Luciana Cuk, destacó como ejemplo el éxito que tienen las convocatorias del programa Aprender, Trabajar y Producir en las mujeres, quienes son el principal grupo que terminan las capacitaciones. Sin embargo, por la cercanía del boom minero en la provincia, la empleabilidad se asoma y llamará a quienes estén listos. Es por eso que más allá de cursos tradicionales como pastelería, indumentaria y emprendurismo, la oficina se encargó de responder al llamado femenino que residía en ese rubro para darles una nueva alternativa.
En Chimbas, el lanzamiento del primer curso de soldaduras para mujeres registró una tasa de finalización del 100%, superando el comportamiento habitual de los cupos masculinos. "Fueron más de 35 mujeres las que inscribimos. Y lo que nos llamó la atención es que las 35 mujeres finalizaron la capacitación" resaltó la directora sobre la respuesta e interés de las mujeres.
"Cuando realmente se aprende la mujer es muy eficiente en el oficio. Tiene un nivel de precisión que es mucho más precisa que el del varón", detalló Cuk a DIARIO HUARPE.
Motivación y rol social
Las razones que llevan a las sanjuaninas a tomar la máscara de soldar son diversas y profundas. Muchas de ellas son jefas de hogar que buscan herramientas para dar soluciones en su casa o formar a sus propios hijos.
"Me encontré con mujeres que se habían empoderado con esta herramienta y que me pedían realmente seguir formándose", relató la funcionaria, subrayando que al lanzar capacitaciones exclusivas para ellas se elimina la resistencia inicial y se sienten motivadas a participar.
En ese sentido, por la demanda y el interés que tuvo en Chimbas, la semana próxima abrirá nuevas convocatorias en Pocito de soldaduría y electricidad. "Nosotros de nuestro lugar lo que hacemos es incentivar la formación para que a la hora de que haya demanda laboral estén prepadas para el mismo", resaltó Cuk sobre el objetivo de las capacitaciones.
El salto a la gran industria y la minería
La Unión Industrial de San Juan (UISJ) ha seguido de cerca este fenómeno. Según Belén Trincado, presidenta del Departamento Mujer de la entidad, la demanda de perfiles técnicos femeninos es una realidad palpable. Un hito clave ocurrió en 2021, cuando la empresa Servicios Industriales logró que las primeras mujeres soldadoras subieran a mina en puestos que antes eran exclusivos de hombres.
Este crecimiento se refleja en las estadísticas de proyectos de gran escala. "En proyectos como Veladero, la participación femenina saltó de un 4% en 2019 a un 16,5% en 2026", precisó Trincado a DIARIO HUARPE, quien además señaló que la demanda actual se expande hacia operadoras de maquinaria pesada, mantenimiento y mecánica.
Hacia el profesionalismo con certificación
Por su parte, el sindicato UOM San Juan también registra este avance. Su secretario general, Martín Solazzo, confirmó a este mismo medio que ya existen entre 10 y 12 compañeras trabajando en fábricas autopartistas, realizando tareas de línea y de máquina que antes no eran habituales para el género.
"Creo que la mujer al sector metalúrgico le da una impronta muy buena porque tienen ese don natural que es esa precisión que tiene la mujer", afirmó Solazzo.
Sin embargo, el gremio advierte que para una inserción laboral exitosa en áreas de alta exigencia, como la minería, es vital el profesionalismo.
"Muchos veces en minería te llaman y te dicen: 'Sí, pero yo necesito soldadores certificados'", explicó el dirigente.
Por ello, la UOM lanzará en la segunda quincena de julio cursos intensivos de 8 a 10 meses que incluyen certificación internacional AWS (American Welding Society).
Solazzo concluyó que, si bien la fuerza física puede ser una diferencia, no es un impedimento insalvable para que la mujer se desenvuelva en los talleres o la mina. "Una mujer con algún tipo de preparación o de capacitación sí puede trabajar tranquilamente en los talleres metalúrgicos", aseguró, instando a que más sanjuaninas se animen a pasar del nivel inicial a la certificación profesional para garantizar su empleabilidad en el sector.