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La técnica definitiva para lograr una mayonesa sin huevo en casa
Prepará una emulsión cremosa y segura usando leche en lugar de huevo con esta guía práctica para lucirte en la cocina.
POR REDACCIÓN
La lactonesa surge como la opción ideal para quienes desean omitir el consumo de productos de origen aviar o buscan eludir las amenazas de la salmonella en sus comidas. Este aderezo se elabora a base de leche y funciona perfectamente como sustituto de la mayonesa tradicional, sirviendo incluso como ingrediente principal para crear salsa golf.
Su preparación es extremadamente ágil y requiere elementos comunes como una batidora de mano o minipimer. El perfil del sabor puede variar según la elección del medio graso, permitiendo el uso de aceite de oliva para notas intensas o de girasol para un resultado más suave.
"Tan práctica como la tradicional, esta mayonesa realmente tiene la textura y el sabor similar" se destaca sobre este preparado que permite además personalizaciones con aceites de sésamo o hierbas para dietas vegetarianas.
Para iniciar la receta diseñada para cuatro personas, se necesitan cien mililitros de leche entera que puede ser con o sin lactosa, siempre a temperatura ambiente. "El consejo de quienes la preparan habitualmente es comenzar con 100 cc de leche, que sin problemas se puede incrementar a ojo si fuera necesario" ya que resulta simple ajustar el volumen o la textura añadiendo más componentes sobre la marcha.
El proceso comienza colocando la batidora en el fondo de un recipiente cilíndrico para batir la leche sin desplazamiento durante veinte segundos a velocidad baja para otorgar volumen. Luego se deben incorporar doscientos mililitros de aceite en forma de hilo constante sin mover la máquina hasta que la mezcla comience a emulsionar y crecer.
Una vez que el aceite se acumule en la superficie del recipiente, se deben realizar movimientos ascendentes y descendentes con el artefacto para consolidar la emulsión. Finalmente se agrega sal al gusto junto a componentes opcionales como zumo de limón, pimienta, mostaza o vinagres especiales para terminar de incorporar todo con un breve batido adicional.
Es muy sencillo corregir la consistencia final sumando más líquido o materia grasa según se prefiera una mezcla más ligera o espesa. Una vez obtenida la cremosidad deseada, el producto final debe guardarse en un envase limpio y hermético refrigerado hasta el momento de servir. Esta alternativa culinaria resulta muy segura para el hogar y queda lista en apenas diez minutos de trabajo.