Viernes 05 de Junio
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Las canciones del Indio Solari que se volvieron himnos de cancha

De La Bestia Pop a Jijiji, las letras del líder ricotero trascendieron los escenarios para copar las tribunas argentinas.

POR REDACCIÓN

Hace 2 horas
El cantante dejó una huella imborrable en la cultura popular de los estadios.

El impacto cultural de Carlos Alberto "El Indio" Solari excede por completo los límites de los escenarios y la industria musical. El histórico líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota ha edificado un legado que encontró en las tribunas del fútbol argentino su caja de resonancia más masiva y apasionada, transformando complejas metáforas en verdaderos himnos de cancha que se transmiten de generación en generación.

Del escenario al tablón: los clásicos reversionados

Donde la simbiosis entre el universo ricotero y el fútbol se vuelve indestructible es en el cancionero popular de los estadios. "La Bestia Pop" es el ejemplo más emblemático: el estribillo "A brillar mi amor" fue adaptado por decenas de hinchadas a lo largo y ancho del país. Como curiosidad, el propio Solari se inspiró para ese título en un personaje ligado a la barra de Gimnasia que asistía a los primeros shows con una bandera del Lobo.

Otro pilar de esta unión es "Jijiji", el tema que genera "el pogo más grande del mundo", cuya melodía fue adoptada de manera icónica por la hinchada de Atlético Tucumán y varios clubes del interior. A esta lista se añaden "Etiqueta Negra", ligada a las banderas platenses; "Juguetes Perdidos" y la imborrable frase "Mi único héroe en este lío" (de "Esa estrella era mi lujo"), que adorna cientos de trapos en cada rincón de la Argentina.

Una identificación nacida de la pasión popular

Las letras del Indio Solari nunca abordaron el fútbol de forma lineal ni tradicional. Sin embargo, las hinchadas lograron apropiarse de su obra mediante una profunda identificación popular.

Durante décadas, ir a ver a los Redondos se pareció mucho a una peregrinación futbolera, compartiendo los mismos códigos de pertenencia, los viajes en caravana y la pasión colectiva. Por este motivo, la obra de Solari se mantendrá viva y en constante movimiento cada fin de semana, en cada grito de gol y en cada rincón de los estadios argentinos.

El corazón azul y oro y el romance con Román

Aunque durante años existió cierta confusión sobre su simpatía futbolística, debido a que sus históricos compañeros Skay Beilinson y la Negra Poly son reconocidos hinchas de Gimnasia y Esgrima La Plata, el Indio nunca ocultó su profundo fanatismo por Boca Juniors.

Ese amor por el Xeneize se potenció a través de su admiración pública por Juan Román Riquelme. Este vínculo derivó en encuentros privados, poemas dedicados y una recordada invitación del actual presidente de Boca para que Solari asistiera a su partido de despedida en la Bombonera, una cita a la que el músico no pudo concurrir debido a su conocida fobia a las grandes aglomeraciones.

 

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