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Mundo > Insólito caso

Le compraba videojuegos a su esposo para evitar que la engañara

Una mujer se hizo conocida por las extremas medidas que tomaba para controlar a su pareja. Su historia volvió a generar repercusión por un particular diagnóstico.

POR REDACCIÓN

Hace 1 hora
La británica compró tres consolas para mantener a su esposo entretenido en casa.

Una mujer británica se convirtió en protagonista de una historia que llamó la atención internacional por las particulares medidas que adoptó para evitar que su esposo le fuera infiel. Se trata de Debbi Wood, residente de Leicester, Inglaterra, quien llegó a comprarle tres consolas de videojuegos a su pareja para mantenerlo entretenido en su casa y reducir las posibilidades de que tuviera contacto con otras mujeres.

El caso, que alcanzó notoriedad internacional en 2024, volvió a circular por las redes sociales debido a las conductas de control que la mujer reconoció públicamente. Debbi, conocida como "la mujer más celosa del Reino Unido", llegó a utilizar parte del dinero que recibía en prestaciones estatales para adquirir dispositivos electrónicos destinados exclusivamente al entretenimiento de su marido, Steve Wood.

Sin embargo, los videojuegos no eran la única medida que implementaba. Durante una participación en el programa británico This Morning, la pareja reveló que Debbi también sometía a su esposo a pruebas con un detector de mentiras cada vez que salía de la vivienda.

La decisión surgió después de que Steve bromeara con la posibilidad de someterse a ese procedimiento para demostrar su fidelidad. Lejos de tomarlo como un comentario pasajero, su esposa decidió comprar el dispositivo y comenzó a utilizarlo regularmente.

Las medidas que tomaba para controlar a su esposo

Además de las pruebas de fidelidad, Debbi revisaba los mensajes del celular, los correos electrónicos y los movimientos bancarios de su marido para detectar cualquier posible contacto con otras mujeres.

También instaló filtros de contenido en los dispositivos electrónicos que utilizaba Steve para impedirle acceder a imágenes femeninas. Incluso restringió determinados programas de televisión en los que aparecían mujeres.

La compra de las tres consolas formaba parte de la misma estrategia. El objetivo era que su esposo permaneciera durante varias horas dentro de la vivienda, concentrado en videojuegos como Gran Turismo y Call of Duty.

Según contó Steve en entrevistas televisivas, la pareja llegaba a pasar más de la mitad del día jugando. Pese a las restricciones, el hombre aseguró que mantenían una buena relación cuando no discutían por los celos.

Qué es el síndrome de Otelo, el diagnóstico de la mujer

Detrás de las conductas de Debbi se encontraba un problema de salud mental conocido como síndrome de Otelo, caracterizado por la convicción persistente e infundada de que la pareja mantiene una relación amorosa o sexual con otra persona.

Este cuadro puede provocar sospechas constantes y conductas de vigilancia, incluso cuando no existen pruebas concretas de una infidelidad. Su nombre está inspirado en el personaje de la tragedia de William Shakespeare, quien termina asesinando a su esposa después de convencerse erróneamente de que lo engañaba.

La mujer vinculó sus inseguridades con experiencias traumáticas de una relación anterior que, según explicó, afectaron su capacidad para confiar en otras personas.

El caso abrió un debate sobre los límites entre los celos, la desconfianza y el control dentro de una relación de pareja. También puso de manifiesto cómo herramientas tecnológicas destinadas al entretenimiento y la comunicación pueden utilizarse para ejercer vigilancia sobre otra persona.

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