Minería > Proveedores
Los Azules abre una ventana de servicios para las pymes de Calingasta
El gerente de Sustentabilidad del proyecto, Mario Hernández, detalló los rubros que demandará la construcción. "Apuntamos a mano de obra local", dijo en un encuentro de Caprimsa y CAME.
Por Lucas Laciar Hace 0 horas
Mientras la alta cordillera se prepara para el deshielo y el proyecto Los Azules espera poder retomar sus tareas de campo, la operadora de McEwen Copper ya traza el mapa de lo que será la próxima etapa: la construcción de la mina. En ese marco, el gerente de Sustentabilidad de la compañía, Mario Hernández, expuso ante proveedores locales los rubros que demandará el proyecto y dejó un mensaje claro para las pymes: la oportunidad está en la preparación y el asociativismo.
"Lo que se viene son servicios intensivos. Apuntamos a mano de obra local en términos de montajes, comidas, orden y limpieza, mantenimiento y todo lo que es logística y fletes. Aporte de personas también", señaló Hernández durante su exposición en un encuentro de la cadena de valor minera organizado por cámaras del sector.
Los sectores que crecerán
El ejecutivo detalló que el mayor crecimiento se dará en el transporte y la logística, pero también mencionó una serie de rubros que se abrirán en la siguiente etapa del proyecto.
"Lo que se va a venir: lavandería industrial, viveros, reforestación, monitoreo ambiental, mantenimiento de flota liviana, mantenimiento de edificios, servicios de campamento, servicio de ingeniería y diseño", enumeró.
El dato no es menor para los proveedores de Calingasta, que ya tienen una base de servicios consolidada. Según contó Hernández, el contenido local actual se concentra en gastronomía, alojamiento, alquileres, transporte y logística. "Muchas de las empresas grandes que hoy dan gastronomía y hotelería en muchos campamentos tuvieron su raíz ahí en Calingasta", destacó.
La cultura del asociativismo
Uno de los puntos en los que más enfatizó el gerente fue la necesidad de que las empresas locales cambien su forma de encarar los negocios mineros. "Si nosotros no cambiamos esa cultura de hacer las cosas en conjunto, va a ser muy difícil para postular, para participar. Esta minería necesariamente tiene que tener conectividad, relación, comercialización, integración, asociativismo", afirmó.
Hernández también anticipó que el próximo paso de la compañía será la presentación del Plan de Desarrollo de Proveedores y el Plan de Gestión Social, que están a la espera de la reglamentación de la Ley de Desarrollo Local. "Lo que la ley pide es un 60% de compras anuales y computan solo proveedores con certificado vigente en el registro provincial", explicó.
El clima y los campamentos
El anuncio de las oportunidades de negocio llega en un momento en el que Los Azules atraviesa las consecuencias del duro invierno cordillerano. Hernández relató que las nevadas obligaron a rediseñar los accesos y a pausar temporalmente la obra del puente sobre el Río de los Patos, un paso clave antes de llegar a Calingasta. "Hicimos una pausa ahí para no tener que estar trabajando en la zona que va a estar muy activa en términos de crecidas", sostuvo.
A pesar de los imponderables climáticos, el proyecto avanza en la infraestructura habitacional. La empresa trabaja en alcanzar las 360 camas en el campamento Candadito y proyecta ampliar a 480 camas la capacidad en el campamento Embarrada para albergar a los trabajadores. Para las pymes locales, la señal es clara: la ventana de tiempo previa al arranque operativo es el momento clave para capacitarse, certificarse y formar las alianzas estratégicas que les permitan integrarse a la cadena de valor del cobre.