PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Virales > Historia religiosa

Los evangelios prohibidos que revelan otra historia sobre Jesús

Textos antiguos atribuidos a apóstoles ofrecen relatos distintos sobre Jesús, pero nunca fueron incorporados al canon.

POR REDACCIÓN

Hace 2 horas
Escritos surgidos entre los siglos II y IV.

Durante siglos circuló la idea de que existen evangelios "prohibidos" que la Iglesia ocultó para impedir que los fieles conocieran una versión diferente de la vida de Jesús. La realidad histórica es bastante más compleja. Estos escritos existen, pueden leerse libremente y son conocidos como evangelios apócrifos, un conjunto de textos que nunca fueron incorporados al Nuevo Testamento porque las primeras comunidades cristianas no los consideraron inspirados ni compatibles con la tradición apostólica.

La palabra "apócrifo" significa originalmente "oculto" o "secreto", aunque con el tiempo pasó a identificar aquellos escritos religiosos que quedaron fuera del canon bíblico. Muchos fueron redactados entre los siglos II y IV, décadas o incluso siglos después de los cuatro evangelios canónicos: Mateo, Marcos, Lucas y Juan.

Entre los más conocidos se encuentran el Evangelio de Tomás, que reúne 114 dichos atribuidos a Jesús; el Evangelio de Judas, donde el apóstol aparece con un papel muy distinto al que presentan los textos canónicos; el Evangelio de María, que otorga un protagonismo especial a María Magdalena; el Evangelio de Felipe, con un fuerte contenido simbólico y gnóstico; y el Protoevangelio de Santiago, fuente de numerosas tradiciones sobre la infancia de María y el nacimiento de Jesús que influyeron en el arte y la cultura cristiana, aunque no formen parte de la Biblia.

¿Por qué quedaron afuera? Los historiadores coinciden en que los primeros líderes cristianos aplicaron varios criterios para definir qué escritos integrarían el Nuevo Testamento. Se buscó que tuvieran origen apostólico, una amplia aceptación entre las comunidades cristianas y un contenido coherente con la enseñanza que ya circulaba desde el siglo I. Muchos evangelios apócrifos fueron considerados demasiado tardíos o reflejaban corrientes como el gnosticismo, cuyas ideas diferían de la doctrina que terminó consolidándose.

Lejos de permanecer ocultos, estos manuscritos han sido estudiados durante décadas por especialistas. El hallazgo de la biblioteca de Nag Hammadi, en Egipto, en 1945 permitió recuperar numerosos textos que hoy forman parte del patrimonio histórico y académico. Su importancia radica en que ayudan a comprender la diversidad de creencias que existía en los primeros siglos del cristianismo, aunque no sean considerados Escritura por las principales Iglesias cristianas.

Incluso el Vaticano ha reiterado recientemente que los evangelios apócrifos y otros escritos similares no son reconocidos como inspirados ni tienen carácter normativo para la fe católica, aunque sí constituyen documentos de gran interés para conocer la historia del cristianismo primitivo y la evolución de sus distintas corrientes.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Más Leídas

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Últimas noticias

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD