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Los tequeños de jamón y queso de forma fácil y con pocos ingredientes

Esta propuesta argentina del clásico venezolano usa tapas de empanadas para crear un bocado liviano y muy crocante.

POR REDACCIÓN

Hace 2 horas
Crema de palta fría para acompañar el sabor del queso.

La gastronomía venezolana encuentra un punto de unión con las costumbres locales a través de una propuesta práctica para las cenas rápidas. Se trata de los tequeños elaborados con tapas de empanadas, una alternativa que busca simplificar el proceso tradicional de elaboración. Según explican los especialistas en cocina, "amasar desde cero requiere tiempo y paciencia", por lo cual este método permite resolver el menú en poco tiempo.

La preparación requiere 12 tapas de empanadas criollas de tamaño rotisero, 200 gramos de queso muzzarella firme y 200 gramos de jamón cocido. El procedimiento inicia cortando el queso en 12 bastones de 1.5 centímetros de espesor y unos ocho centímetros de largo. Cada pieza se envuelve en jamón para asegurar el relleno. Los creadores de esta versión señalan que "para esos días en los que el antojo apremia, no hay ganar de cocinar o queremos comer frente a la TV, existe un atajo espectacular".

Uno de los mayores desafíos al utilizar el calor seco es mantener la integridad de la pieza. "El mayor riesgo al cocinar tequeños en el horno es que el queso se funde y se desparrame en la asadera", advierten los expertos. Para solucionar esto se aplica un sistema de seguridad doble. En primer lugar, "envolver el bastón de muzzarella en una feta de jamón funciona como una primera barrera de contención". Luego se procede al entramado de la masa, donde "el secreto está en combinar tiras de masa verticales y horizontales".

Para el armado, se estira la tapa de empanada hasta obtener una forma rectangular y se corta en tiras de dos centímetros. El vendaje comienza con tiras verticales que cubren los extremos y continúa con una tira enrollada en espiral a lo largo del bastón. Las 12 unidades se colocan en una placa aceitada y se cocinan a 200 grados durante un tiempo de 12 a 15 minutos, dándolos vuelta a mitad del proceso para lograr un dorado uniforme.

Como acompañamiento se sugiere una crema de palta elaborada con una unidad madura, una cucharada de queso crema, limón y condimentos. Esta emulsión debe servirse fría junto a los bastones calientes. Esta técnica, apta también para freidoras de aire, permite disfrutar de un alimento tradicional mediante un sistema que garantiza que "el queso no se escape" durante la cocción.

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