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Mauro Zárate contó que amenazaron a sus hijos cuando se fue a Boca

El delantero revivió el dolor por la fractura familiar que causó su pase de Vélez a Boca y admitió culpa por el distanciamiento.

POR REDACCIÓN

Hace 0 horas
Mauro Zárate al recordar el conflicto que dividió a su familia.

El traspaso futbolístico de Vélez a Boca en junio de 2018 desencadenó una fractura familiar que aún se mantiene vigente. A 8 años de aquel episodio que marcó su carrera, Mauro Zárate rememoró el impacto personal que atravesó durante ese proceso y reveló detalles inéditos sobre el distanciamiento con sus hermanos.

Las consecuencias de su llegada al club de la Ribera traspasaron el ámbito deportivo y afectaron el entorno cotidiano del delantero. “Fue complicado, más que nada, por las amenazas a los nenes. Cuando me fui de Vélez a Boca amenazaban al colegio al que iban mis nenes”, reveló durante la emisión del programa televisivo.

La estructura de la familia Zárate guarda un vínculo histórico con el fútbol y con la institución de Liniers. “Somos cinco hermanos, cuatro futbolistas. El más grande es abogado. En mi familia éramos todos de Boca, pero nací en Vélez”, explicó el delantero al referirse a las raíces del grupo.

Con el paso del tiempo, las diferencias entre los integrantes se profundizaron por motivos que excedieron la decisión profesional tomada en 2018. “Seguimos peleados. Más allá de eso, pasaron otras cosas que fueron agrandando todo, que no las voy a decir porque son mi familia”, sostuvo. Sobre el alcance actual de la disputa, precisó: “Fue con un hermano, en realidad, pero después pasaron otras cosas y es con dos hermanos con quienes estamos peleados”.

El conflicto afectó a los padres de los exfutbolistas durante sus últimos años de vida, un factor que permanece en la memoria del jugador. “Pasa que lo mejor que teníamos eran nuestros viejos. Ya se fueron, así que… Nos dolía por eso. Esto nunca lo dije, pero todos tuvimos un poco de culpa en lo que pasó”, confesó.

El escenario de una eventual reconciliación resulta lejano por el desgaste acumulado. “Siempre digo lo mismo: que estemos todos bien, que ellos estén bien por su lado y yo por el mío y que nuestros viejos nos vean bien. Pasaron muchas cosas, mi hermano las fue agrandando y hoy es complicado juntarse… pero ya está”, concluyó.

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