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Minero ganó en La Bebida y Pedro Terrero emocionó con su festejo al cielo
El volante marcó el único gol ante Rivadavia y se lo dedicó a Santiago Contreras, el capitán de Minero fallecido recientemente.
POR REDACCIÓN
El fútbol, a veces, es mucho más que una pelota rodando. Es sentimiento, es memoria y es, sobre todo, compañerismo. Este domingo, en el marco de la décima fecha del Torneo Apertura de la Liga Sanjuanina, Minero se llevó un triunfazo de su visita a Rivadavia por 1 a 0, pero el resultado pasó a un segundo plano ante el gesto que paralizó los corazones en La Bebida.
El encargado de romper el cero fue Pedro Terrero. El volante ofensivo, de gran presente, mandó la pelota al fondo de la red y, lejos de un festejo eufórico, eligió la emoción. Se llevó las manos a la cabeza, hizo el gesto de las orejas y luego señaló al cielo con una mirada cargada de nostalgia. No era un festejo más: era para Santiago Contreras Montaño.
Santiago, el eterno capitán de la Cuarta e integrante de la Primera División del Club Atlético Minero Argentino, falleció el pasado domingo 29 de marzo. Su partida causó una conmoción total en el ambiente del fútbol local y, especialmente, en el plantel del "Mina", donde su liderazgo y el apodo de "Orejón" quedaron marcados a fuego.
El deceso de Santiago no solo trajo dolor, sino también una fuerte polémica. Muchos jugadores de Minero, entre ellos el propio Terrero, manifestaron su bronca porque la Liga no suspendió totalmente la actividad oficial tras la pérdida del joven deportista. El exAtenas de Pocito había sido uno de los más críticos, calificando de "falta de respeto" la obligación de salir a la cancha en medio del duelo.
Sin embargo, el destino quiso que fuera Pedro quien tuviera la oportunidad de honrar a su amigo en el verde césped. Tras su gol, el gesto de las "orejas" fue un mensaje directo para Santiago, una forma de decirle que su capitanía sigue vigente en cada rincón del club.
Con este triunfo, Minero escala en la tabla y llega a las 18 unidades, metiéndose de lleno en la pelea grande. Pero más allá de los tres puntos, el plantel se llevó de La Bebida la paz de haber cumplido con su capitán. En una tarde donde el viento sopló distinto, el grito de gol de Terrero no se quedó en la tribuna: voló directo al cielo, donde el "Santi" seguramente lo gritó con ellos.