Minería > A los 77 años
Murió Carlos Miguens Bemberg, el empresario que apostó a la minería
El expresidente de Quilmes falleció a los 77 años. Tras la venta de la cervecera, redirigió el holding familiar hacia la energía y la minería, con inversiones en Patagonia Gold y el yacimiento Calcatreu en Río Negro.
POR REDACCIÓN
Carlos Miguens Bemberg, figura emblemática del empresariado argentino y expresidente de Cervecería y Maltería Quilmes, falleció a los 77 años a causa de un cáncer. Heredero de la reconocida dinastía Bemberg, lideró la icónica cervecera durante más de una década, expandiendo su presencia en Argentina, Chile y Bolivia y consolidando su dominio en el mercado de consumo masivo.
A pesar de su oposición a la venta, la mayoría familiar impulsó la operación que culminó con la adquisición de Quilmes por el gigante belga-brasileño InBev en 2006 por 1.200 millones de dólares. Este evento marcó el fin de una era para la familia en el sector cervecero, un momento que Miguens Bemberg describió como "muy traumático".
Tras la venta de Quilmes, Miguens Bemberg demostró una notable capacidad de adaptación y visión estratégica al reorientar el holding familiar hacia sectores de mayor riesgo y largo plazo. Ese mismo año, incursionó en el sector energético mediante la formación de Sadesa, adquiriendo centrales eléctricas como Piedra del Águila y Central Puerto, que hoy constituyen una parte fundamental del negocio familiar.
Paralelamente, apostó por la minería a través de Black River Mine Inc., controlando una participación significativa en Patagonia Gold y promoviendo el desarrollo del yacimiento Calcatreu en Río Negro, con una inversión de 40 millones de dólares sobre reservas estimadas en más de un millón de onzas de oro y plata combinadas. El grupo también mantuvo su participación en la citrícola San Miguel, uno de los mayores procesadores de limones a nivel mundial, fortaleciendo su diversificación.
La trayectoria de Carlos Miguens Bemberg subraya la resiliencia y la capacidad de reinvención del capital empresario argentino frente a los cambios estructurales y las oportunidades de mercado. Su legado en Quilmes es innegable, pero su posterior incursión en energía y minería demuestra una visión de futuro y una apuesta por sectores estratégicos para la economía nacional.
La diversificación hacia la minería, en particular, podría tener un impacto significativo en provincias como Río Negro, generando empleo y desarrollo local, siempre y cuando se mantenga un marco regulatorio estable y se promueva la inversión responsable. La continuidad de estos proyectos será clave para observar el impacto económico en la región y en el sector de commodities.