PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Mundo > Emergencia

Ola de calor en Francia: 5.764 muertes más de lo esperado durante junio y julio

La Agencia de Salud Pública de Francia confirmó que la ola de calor registrada entre el 17 de junio y el 2 de julio dejó 5.764 fallecimientos más de lo habitual.

POR REDACCIÓN

Hace 2 horas
El calor no da tregua en Francia. (Foto: AFP)

Francia atravesó una de las olas de calor más severas de su historia reciente, con un impacto sanitario que encendió las alarmas de las autoridades. Según informó la Agencia de Salud Pública francesa, entre el 17 de junio y el 2 de julio se registraron 5.764 muertes más de lo esperado en las regiones afectadas por las temperaturas extremas.

Durante ese período se contabilizaron 21.674 fallecimientos, frente a los aproximadamente 15.910 que se esperaban según los registros estadísticos de años anteriores. La diferencia representa un incremento del 36% de mortalidad excesiva.

El episodio fue considerado de “excepcional gravedad” por las autoridades meteorológicas y alcanzó niveles que incluso superaron, en intensidad, a la histórica ola de calor de 2003, que provocó unas 15.000 muertes en el país.

Temperaturas récord y noches más cálidas

El momento más crítico ocurrió entre el 24 y el 25 de junio, cuando la temperatura media nacional llegó a los 30 grados y varias localidades superaron los 40°C.

Además del calor durante el día, uno de los factores que agravó la situación fueron las noches con temperaturas récord, que impidieron la recuperación del organismo y aumentaron los riesgos para la salud, especialmente en personas mayores y pacientes con enfermedades previas.

Según los especialistas, el fenómeno estuvo marcado por un inicio temprano, una duración prolongada y una extensión territorial que expuso a gran parte de la población francesa a condiciones extremas.

París fue la región más afectada

La región de París concentró el mayor impacto de la ola de calor, con 1.999 muertes adicionales, casi un 80% más de lo previsto para ese período.

La magnitud de los fallecimientos generó complicaciones en los servicios funerarios, que tuvieron dificultades para almacenar cuerpos y debieron afrontar una demanda muy superior a la habitual.

Del total de muertes registradas, casi la mitad ocurrió en hospitales, donde aumentaron las consultas y las internaciones vinculadas a problemas derivados del calor. Un tercio de los fallecimientos se produjo en domicilios particulares y el resto principalmente en residencias para adultos mayores.

Los adultos mayores fueron los más afectados

El informe oficial indicó que el exceso de mortalidad se observó en todos los grupos de edad desde los 15 años, aunque los mayores de 75 años fueron el sector más golpeado, con al menos 3.719 muertes adicionales.

Sin embargo, los especialistas también destacaron un aumento significativo entre personas de 45 a 64 años, con un incremento superior al 55% en los fallecimientos, una cifra considerada excepcional para ese rango etario.

A estas cifras se suman otras 300 muertes registradas durante la primera ola de calor del año, ocurrida entre el 24 y el 28 de mayo.

Europa también sufrió las consecuencias

El fenómeno extremo no se limitó a Francia. En distintos países europeos las olas de calor provocaron un fuerte impacto sanitario y se estima que hubo más de 10.000 muertes adicionales durante el período más crítico, aunque los registros continúan en actualización.

Los expertos advierten que las cifras podrían aumentar debido a que muchas muertes relacionadas con el calor no quedan registradas oficialmente como consecuencia directa de las altas temperaturas.

Un ejemplo frecuente es el de personas que sufren un infarto o una falla cardíaca agravada por el calor, pero cuya causa de muerte queda asentada únicamente como una patología cardiovascular.

El cambio climático, una preocupación creciente

Ante la repetición de episodios extremos, la Agencia de Salud Pública francesa destacó la necesidad de reforzar las medidas de prevención y adaptación frente al cambio climático.

Los especialistas remarcan que el aumento de la frecuencia e intensidad de las olas de calor representa un desafío creciente para los sistemas sanitarios y obliga a mejorar los mecanismos de alerta y protección de la población más vulnerable.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Más Leídas

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Últimas noticias

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD