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Omega contó su historia y llegó con su cuarteto a Un Poco de Ruido
La banda sanjuanina fue protagonista de una nueva emisión del programa y repasó sus 17 años de historia, desde sus comienzos como Fugitivos hasta su presente dentro de la escena del cuarteto.
POR REDACCIÓN
La banda sanjuanina Omega fue protagonista de una nueva emisión de Un Poco de Ruido, donde llevó su música a La Bandurria y repasó parte de la historia que marcó su crecimiento durante los últimos 17 años.
Durante la participación, el grupo interpretó algunos de sus temas más reconocidos, entre ellos “Agua Ardiente”, “Canción”, “La Mejor Versión de Mí”, “La Mariposa” y “Primera Cita”.
Hugo Flores, integrante de Omega, resumió la emoción por el presente que atraviesa el grupo: “Una locura para nosotros estar acá. Omega está prendido fuego, San Juan está prendido fuego”.
De Fugitivos a Omega
La historia de la banda comenzó hace 17 años, cuando sus integrantes formaron un grupo llamado Fugitivos. Durante una década se presentaron en Villa del Carril, hasta que llegó el cambio de nombre y el nacimiento de Omega.
Ese proceso marcó una nueva etapa para el conjunto sanjuanino, que comenzó a alcanzar escenarios que durante mucho tiempo parecían lejanos.
“Hoy pertenecer a la industria del cuarteto, siendo de San Juan, fue una locura”, sostuvo Flores durante la entrevista.
El proyecto también tiene una fuerte raíz familiar. Hugo contó que son cinco hermanos dentro de la banda y que su padre trabajó junto a ellos hasta su fallecimiento. Actualmente, su madre continúa acompañando el proyecto musical.
Seis años en Córdoba y el regreso a San Juan
En una etapa de crecimiento, los integrantes de Omega se instalaron en Córdoba, donde permanecieron durante seis años. La experiencia implicó también una particular convivencia entre músicos y familiares.
“Éramos 14 viviendo en una casa en una época”, recordó Flores sobre aquellos años.
La pandemia modificó los planes y provocó el regreso de la banda a San Juan. Fue entonces cuando comenzaron a trabajar en un disco que tendría un impacto importante en su trayectoria.
De ese proceso surgió la versión de “La Mejor Versión de Mí”, una canción que contó con la participación de distintos artistas y colegas que, según destacó Flores, les dieron “una mano gigante”.
A partir de allí comenzó a expandirse una frase que terminó identificando al grupo: “Omega mami”. “Empezó a sonar por todos lados”, recordó el músico.
El desafío de crecer desde el interior
Para Flores, una de las claves del recorrido de Omega fue demostrar que también es posible construir una carrera musical desde el interior del país.
En ese sentido, contó que suelen conversar con jóvenes de distintas provincias que buscan abrirse camino en la música.
“Antes se veía imposible, siendo del interior, insertarte en este mundo y es posible. Nosotros somos la muestra”, afirmó.
Otro momento importante fue la llegada a Cosquín. Flores recordó aquella invitación como un acontecimiento especial y reconoció el temor que sintieron antes de subir al escenario.
“Fue una locura. Cuando nos invitaron fue tocar el cielo. El cagazo que teníamos era tremendo”, relató.
Ahora, el desafío es Buenos Aires
La presentación en La Bandurria, dentro de Un Poco de Ruido, se convirtió en otra escala de un recorrido que comenzó hace casi dos décadas en San Juan.
Ahora, Omega enfrenta nuevos desafíos y uno de ellos es desembarcar con su música en Buenos Aires, mientras continúa ampliando el alcance de una banda que comenzó en el interior del país y que actualmente busca consolidarse en escenarios cada vez más grandes.