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Polémica y denuncia de familiares por "gift shop" en el Cementerio de Recoleta
Integrantes de la familia Girado no fueron notificados de la expropiación ni del proyecto para convertir la bóveda de sus antepasados en un local gastronómico. Exigen saber dónde están los restos de los difuntos.
POR REDACCIÓN
Después del anuncio del Gobierno de Jorge Macri que haría un nuevo negocio dentro del Cementerio de la Recoleta, convirtiendo a una bóveda en un “gift shop” y un café para los turistas. Disparó una ola de críticas de todos los sectores, al abrir la licitación para concesionar a un privado la explotación comercial de una antigua bóveda en el medio del cementerio.
Ante esta iniciativa, los familiares de las personas fallecidas que se encuentran en la bóveda denunciaron no haber sido informados de estos proyectos y no saber dónde fueron trasladados los cuerpos.
Lucía Girado, familiar de las personas que estaban en la bóveda, explicó que la respuesta fue, únicamente, que el asunto se publicó en el Boletín Oficial. Lucía es artista plástica, nació en Tandil, hace varios años vive en Recoleta y es integrante de una histórica familia patricia de la Argentina, terratenientes de la Pampa húmeda.
“No fui notificada, así que no sé qué es lo que pasa con mis abuelos, mi papá y la gente que está ahí. Porque es una bóveda muy grande y hay mucha gente ahí”, afirmó Girado. “Yo me enteré por las redes de este tema. Y ahí empecé a investigar. Lo que creo que pasa es que abrieron esa puerta nueva de acceso al cementerio sobre la calle Junín, entonces nuestra bóveda es la primera que está cuando entrás. Y por eso la quieren utilizar”, explicó.
Este dato de la ubicación no es menor, ya que, según explicó ella misma, el Gobierno porteño informó públicamente que la decisión se debía al mal estado del lugar y a la falta de mantenimiento. En diálogo con Página/12, Lucía agregó que “hay muchísimas bóvedas que están redeterioradas”, remarcando que la elección de la de su familia no fue estrictamente por el estado de deterioro: vieron la oportunidad de negocio con el turismo debido al nuevo acceso turístico cercano. “Quieren la mía porque quedó en la entrada nueva”.
Girado también comentó que ya son varios familiares reclamando información sobre el paradero de los restos y que siguen sin comunicarse desde el Gobierno.
Trámites de dominio, estado del inmueble y falta de respuesta
Sobre la supuesta situación de abandono, detalló que había iniciado el trámite de dominio: “El trámite de dominio es verificar a nombre de quién está. Para luego poder llegar a titulares para poder arreglar las partes que estén feas de la bóveda. Eso lo hice en 2023, pero no pude seguir la cadena de búsqueda porque estuve enferma”.
También explicó que la bóveda ahora “está peor porque arreglaron por encima. No es que hicieron una remodelación, sino que a la escalera y el ladrillo los pintaron con cemento”. En declaraciones a AM 750 sobre el estado de la bóveda y su titularidad, detalló: “Lo que pasa con esa bóveda es que se va heredando la titularidad. Eso tiene una manutención. Me acercaba para arreglarla y me decían que tenía que ir el titular”.
“Cuando las generaciones van pasando, es tan grande la familia que dejás de tener el título. Yo lo puse a mi papá, pero era muy chiquita. Y después iba a visitarlo”, contó. Luego añadió: “Después está toda mi familia. Pero toda la rama familiar. Primos lejanos, tíos. Y ahora voy a investigar qué pasa. Y tratar de normalizar la situación”.
“Porque un día yo paso y está todo arreglado, de golpe, por las autoridades. Porque ellos dicen que es por abandono. Dicen que estaba abandonada. Pero no es real”, afirmó. “Aparte, yo me enteré por las redes. Vivo a diez cuadras del cementerio y somos un montón de familiares. A ninguno le informaron”, contó. Y agregó: “Yo me ocupo de ir a visitar a mi papá y fui viendo lo que fue pasando con el cementerio. Empezó a ser un negocio. Yo antes iba y era tierra de nadie. Después fue pasando por diferentes situaciones”.
“Ahora abrieron la puerta en Junín. Y lo que yo pedía de arreglar particularmente, no me lo permitían. Y un día paso y ahora resulta que está arreglado. Y yo me puse contenta, porque pensé que habían resuelto. Y me parece un espanto que pongan un café arriba de una bóveda de nuestros familiares”.
Cabe señalar que no existe en los documentos de la licitación un apartado que detalle de forma explícita la intervención sobre los restos humanos ni su destino específico. Página/12 se contactó con voceros del gobierno de la Ciudad, pero no hubo una respuesta oficial sobre el tema.
Los detalles del pliego de licitación
La concesión comercial de la bóveda, identificada como Sección 17, Tablón 201, Sepulturas 1 a 12, es por cinco años en un sector de casi 25 metros cuadrados restituido al GCBA. El objetivo del proyecto es convertir la bóveda en una tienda de recuerdos y local de venta de productos alimenticios y bebidas. Además, servirá de base operativa para las visitas nocturnas que la empresa concesionaria comercializará en el lugar. En la bóveda, que ya cuenta con un proyecto de puesta en valor, solo podrán hacerse modificaciones estructurales reversibles y con aprobación de los organismos correspondientes.
La concesión prevé un canon base mensual de $1.600.000 y obliga al futuro adjudicatario a ceder el 20% de los ingresos brutos del servicio de turismo nocturno. La apertura de ofertas fue fijada para el 9 de septiembre de 2026 a través de la plataforma Buenos Aires Compras. El llamado fue comunicado en la Disposición N° 278/DGCOYP/26 del Boletín Oficial.