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Sociedad

Por qué recomiendan dejar un poco de agua en la pava eléctrica

El consejo no implica mantener agua estancada durante horas. La clave está en evitar el funcionamiento en seco y retirar luego el excedente para reducir el sarro.

POR REDACCIÓN

Hace 0 horas
El uso adecuado y la limpieza periódica pueden ayudar a prolongar la vida útil de la pava eléctrica.

La pava eléctrica se convirtió en uno de los electrodomésticos más utilizados en los hogares, especialmente para preparar mate, café o té. Sin embargo, algunos hábitos cotidianos pueden influir en su funcionamiento y en la acumulación de sarro.

Una recomendación difundida para su cuidado consiste en dejar una pequeña cantidad de agua en el interior inmediatamente después de utilizarla. La explicación apunta a evitar que el sistema calefactor permanezca sometido al calor residual sin líquido alrededor durante los instantes posteriores al calentamiento.

Esto no significa que el agua deba permanecer dentro de la pava durante horas o días. Una vez que el aparato se enfría, lo aconsejable es retirar el excedente para evitar la acumulación de minerales, malos olores y depósitos de sarro.

No hay que encenderla vacía

Más allá de este hábito, existe una recomendación que sí aparece de forma habitual en los manuales de los fabricantes: nunca encender una pava eléctrica sin suficiente agua.

Los equipos suelen contar con marcas de nivel mínimo y máximo. Utilizar menos agua de la indicada puede hacer que el aparato funcione prácticamente en seco y active sus sistemas de protección contra el sobrecalentamiento. Bosch, por ejemplo, indica respetar las marcas “min” y “max”, mientras que Philips señala que varios de sus modelos incorporan protección automática contra el funcionamiento sin agua.

También conviene calentar únicamente la cantidad de agua que realmente se utilizará, ya que llenar innecesariamente la pava implica mayor tiempo de calentamiento y consumo de energía.

El sarro, otro enemigo de la pava

El agua contiene minerales que, con el uso frecuente, pueden depositarse en el fondo y las paredes del electrodoméstico. Esa capa blanquecina conocida como sarro puede afectar progresivamente su funcionamiento.

Por eso, los fabricantes recomiendan realizar una descalcificación periódica. La frecuencia dependerá especialmente de la dureza del agua y de cuántas veces por día se utilice el aparato.

En definitiva, la clave no es mantener permanentemente agua dentro de la pava, sino utilizarla respetando el nivel mínimo, evitar encenderla vacía y no dejar agua estancada durante períodos prolongados.

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