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Por qué recomiendan poner hielo y sal en el inodoro una vez por semana
Una taza de hielo y dos o tres cucharadas de sal gruesa pueden convertirse en un sencillo aliado para combatir el sarro y la suciedad acumulada en el fondo del inodoro.
POR REDACCIÓN
La acumulación de sarro, manchas y residuos minerales en el inodoro es uno de los problemas más habituales al momento de limpiar el baño. Frente a los productos comerciales, un sencillo truco casero comenzó a ganar popularidad: combinar hielo con sal gruesa.
La propuesta consiste en aprovechar la acción de ambos elementos para ayudar a desprender la suciedad adherida a la superficie de cerámica. La sal gruesa funciona como un exfoliante suave, mientras que los cubos de hielo aportan frío y fricción al desplazarse por el fondo del sanitario.
Cómo aplicar el truco
El procedimiento es sencillo y puede incorporarse como una tarea de mantenimiento semanal. Primero hay que colocar una taza de cubos de hielo en el fondo del inodoro.
Luego se agregan inmediatamente dos o tres cucharadas de sal gruesa sobre el hielo y se deja actuar la mezcla entre cinco y diez minutos.
Una vez transcurrido ese tiempo, se debe fregar la superficie con la escobilla o el cepillo de baño para ayudar a desprender los residuos. Finalmente, se tira de la cadena para eliminar los restos.
Según el artículo, este método puede repetirse una vez por semana como medida preventiva para mantener el sanitario limpio. Sin embargo, no reemplaza una desinfección profunda periódica, sino que funciona como complemento de la limpieza habitual.
La combinación se destaca principalmente por requerir pocos elementos, ser económica y no depender de productos de limpieza específicos para realizar un mantenimiento frecuente del inodoro.