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Presión arterial: cuáles son los valores normales, altos y bajos
La hipertensión puede avanzar sin síntomas. Conocé qué valores son normales, cuáles requieren controles y cuándo buscar atención médica.
POR REDACCIÓN
La presión arterial es uno de los indicadores más importantes de la salud cardiovascular, pero muchas personas desconocen cuáles son los valores normales y a partir de qué números deberían preocuparse. Aunque suele asociarse la hipertensión con dolores de cabeza o mareos, los especialistas advierten que la presión elevada puede desarrollarse durante años sin presentar síntomas, lo que aumenta el riesgo de infartos, accidentes cerebrovasculares y problemas renales.
La presión arterial representa la fuerza que ejerce la sangre sobre las paredes de las arterias mientras circula por el organismo. Se mide mediante dos cifras: la sistólica, que corresponde al momento en que el corazón late, y la diastólica, que registra la presión cuando el músculo cardíaco se relaja.
Según la Asociación Americana del Corazón (AHA), una presión arterial normal en adultos se encuentra por debajo de 120/80 milímetros de mercurio, cifra conocida habitualmente como 12/8.
Sin embargo, existen distintos niveles que permiten identificar cuándo una persona necesita controles médicos o una evaluación más urgente.
Qué valores de presión arterial son normales, altos o bajos
La clasificación de la AHA establece los siguientes rangos para adultos:
- Presión baja: inferior a 90/60 mmHg (9/6). Puede ser habitual en algunas personas, pero requiere evaluación si provoca mareos, debilidad o desmayos.
- Presión normal: inferior a 120/80 mmHg (12/8).
- Presión elevada: entre 120 y 129 de sistólica, con una diastólica inferior a 80.
- Hipertensión etapa 1: entre 130 y 139 de sistólica, o entre 80 y 89 de diastólica.
- Hipertensión etapa 2: 140/90 mmHg (14/9) o más, considerando cualquiera de las dos cifras.
- Presión gravemente elevada: más de 180 de sistólica o más de 120 de diastólica. Requiere atención médica inmediata y puede constituir una emergencia si aparecen síntomas.
Estos valores son referencias clínicas y no significan que una sola medición elevada confirme hipertensión. Para establecer un diagnóstico, los profesionales consideran mediciones repetidas y los antecedentes de cada paciente.
Cuándo hay que consultar al médico
Uno de los principales riesgos de la hipertensión es que generalmente no produce molestias evidentes. Por eso, una persona puede tener valores elevados sin advertirlo.
Cuando los registros superan repetidamente los 130/80 mmHg, resulta conveniente consultar para evaluar el riesgo cardiovascular y determinar si es necesario modificar hábitos o iniciar un tratamiento.
En cambio, una presión superior a 180 de sistólica o 120 de diastólica requiere repetir la medición después de un minuto y contactar de inmediato a un profesional si continúa elevada.
Si además aparecen dolor de pecho, dificultad para respirar, cambios en la visión, debilidad o problemas para hablar, se debe solicitar asistencia médica de emergencia.
La presión baja también merece atención cuando está acompañada de desmayos, mareos persistentes o debilidad intensa.
Cómo medir correctamente la presión arterial en casa
Los especialistas recomiendan utilizar un tensiómetro validado de brazo y realizar las mediciones en condiciones adecuadas para evitar resultados incorrectos.
Antes de controlar la presión es importante permanecer sentado durante cinco minutos, mantener la espalda apoyada, los pies sobre el suelo y el brazo a la altura del corazón.
También se aconseja evitar el ejercicio físico, el cigarrillo y las bebidas con cafeína durante los 30 minutos anteriores. Durante la medición no se debe hablar ni cruzar las piernas.
Llevar un registro de los valores obtenidos durante varios días puede ayudar al médico a identificar alteraciones que no siempre aparecen durante una consulta.
Qué hábitos ayudan a mantener una presión saludable
Una alimentación equilibrada, la reducción del consumo de sal, la actividad física regular y evitar el tabaquismo son algunas de las principales recomendaciones para cuidar la salud cardiovascular.
También resulta importante mantener un peso saludable, moderar el consumo de alcohol y realizar controles médicos periódicos, especialmente cuando existen antecedentes familiares de hipertensión.
Los especialistas insisten en que conocer los propios valores de presión arterial permite detectar problemas a tiempo. La ausencia de síntomas no garantiza que la presión esté dentro de los parámetros recomendados.