Cultura > Conflicto familiar
Qué delitos podría haber cometido el padre de Tini Stoessel
Un abogado penalista analizó qué podría ocurrir si las presuntas irregularidades detectadas en la auditoría derivan en una denuncia.
POR REDACCIÓN
El conflicto profesional y económico entre Tini Stoessel y su padre, Alejandro Stoessel, abrió interrogantes sobre las posibles consecuencias judiciales que podría tener el manejo del patrimonio generado durante los más de 15 años de carrera de la cantante. El abogado penalista Leonardo Sigal analizó qué delitos podrían entrar en juego si las presuntas irregularidades detectadas por una auditoría privada fueran denunciadas y posteriormente comprobadas por la Justicia.
La controversia comenzó después de que Tini terminara el vínculo profesional con su padre, quien fue su representante durante 15 años. La artista solicitó entonces una auditoría para conocer cómo se habían administrado sus ingresos y la estructura societaria relacionada con su carrera.
Según la información difundida, el relevamiento determinó que los derechos económicos vinculados con la música, imagen y contratos comerciales de Tini están canalizados mediante sociedades sobre las que ella no tendría participación accionaria ni control.
Ante este escenario, Sigal explicó que la existencia de sociedades vinculadas al padre de la artista no constituye por sí misma un delito. El escenario sería diferente si una investigación determinara que hubo un perjuicio económico contra Tini.
“Si del resultado de esa pericia resulta que hay un detrimento patrimonial por parte del padre hacia ella, ahí entraría a jugar el artículo 172, 173”, explicó el especialista en diálogo con Infobae en Vivo.
Los posibles delitos y las penas
De acuerdo con Sigal, entre las figuras penales que podrían analizarse aparecen la defraudación y la administración fraudulenta. Ambas contemplan penas que pueden ir de uno a seis años de prisión.
El abogado explicó además que la situación podría agravarse si eventualmente se comprobara la existencia de varias maniobras independientes. En ese escenario podría analizarse un concurso real de delitos, con consecuencias sobre la pena final.
También podría abrirse otro frente relacionado con la situación impositiva de las sociedades. Para el especialista, una eventual investigación debería establecer si existieron irregularidades tributarias o algún perjuicio contra el Estado.
Sin embargo, para que esto avance judicialmente sería necesaria una denuncia y una investigación formal. La auditoría privada encargada por Tini no sería suficiente por sí sola para acreditar un delito: la Fiscalía debería disponer sus propias pericias mediante los organismos correspondientes.
El origen de la disputa
Sigal también explicó que, mientras Tini era menor de edad, su padre podía intervenir legalmente en la firma de contratos de gran magnitud. Esa potestad vinculada a la representación de una menor finalizó cuando la cantante cumplió 18 años.
La auditoría realizada años después puso ahora el foco sobre lo ocurrido con los ingresos y derechos económicos generados durante su carrera adulta.
Según la información conocida, Tini recién logró acceder en junio de 2026 a una cuenta bancaria exclusivamente a su nombre y actualmente busca reorganizar la estructura económica de su actividad artística.
Por el momento, padre e hija se encuentran negociando esa reorganización patrimonial. Las posibles figuras penales mencionadas por Sigal corresponden a un análisis jurídico hipotético y dependerían de que las presuntas irregularidades sean denunciadas y posteriormente acreditadas ante la Justicia.