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Qué fue el Triásico y por qué San Juan es clave para estudiarlo
La Fiesta Nacional del Sol 2026 tendrá como temática “Parque Triásico”. Especialistas explicaron qué representa ese período y por qué la riqueza paleontológica sanjuanina va mucho más allá de los dinosaurios.
Por Maximiliano Maldonado Hace 0 horas
La Fiesta Nacional del Sol 2026 tendrá como temática “Parque Triásico” y pondrá en escena una parte de la historia de la Tierra que en San Juan quedó registrada durante millones de años en fósiles y rocas. Aunque los dinosaurios suelen llevarse el protagonismo, especialistas explicaron a DIARIO HUARPE que entender aquel período implica mirar también las plantas, otros vertebrados, los invertebrados y el ambiente en el que todos ellos vivieron.
San Juan cuenta con uno de sus mayores exponentes en Ischigualasto, reconocido mundialmente por sus registros del Triásico. Allí, el estudio de los fósiles permite reconstruir cómo eran los organismos y los ecosistemas que existieron hace más de 200 millones de años.
La doctora Jimena Trotteyn, especialista en Paleontología de vertebrados e investigadora del Conicet, explicó que para interpretar ese pasado es necesario combinar distintas ramas científicas.
“Son dos ciencias que van de la mano y que hacen a la Paleontología en sí. No se puede solo con la Biología ni solo con la Geología”, señaló la investigadora, quien además es docente de Paleontología en la carrera de Geología de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ).
Mucho más que dinosaurios
La riqueza del Triásico no se limita a los grandes vertebrados que habitualmente aparecen asociados a la Paleontología. Los fósiles permiten estudiar organismos muy diferentes y, al mismo tiempo, conocer las condiciones ambientales en las que vivieron.
El doctor Fernando López, especialista en Paleontología de invertebrados, trabaja desde una perspectiva geológica y se dedica, entre otros campos, a la bioestratigrafía, que utiliza los fósiles para determinar la edad de las rocas.
“Un biólogo o un geólogo pueden estudiar exactamente lo mismo, pero teniendo en cuenta que lo va a ver desde un punto de vista distinto”, explicó.
Esa combinación de miradas permite reconstruir un escenario mucho más amplio que el de los dinosaurios: qué seres vivos compartían esos ambientes, qué ocurrió con ellos y qué información quedó preservada en las distintas capas geológicas.
Las plantas también cuentan la historia
Otra pieza fundamental para comprender aquellos ecosistemas son las plantas fósiles. El doctor Juan Drovandi, especialista en Paleobotánica, trabaja precisamente con ese registro, que permite conocer cómo era la vegetación en épocas remotas y reconstruir parte de los ambientes donde vivían los animales.
Su especialidad muestra otra dimensión del patrimonio paleontológico: detrás de un ecosistema antiguo no solamente había vertebrados, sino también una vegetación y condiciones ambientales que hoy pueden estudiarse a partir de los restos conservados.
Drovandi destacó además la extensa tradición científica que tiene Argentina en Paleontología y su relevancia internacional en el estudio de fósiles.
Ischigualasto, una ventana al Triásico
En ese contexto, Ischigualasto se convierte en una verdadera puerta de entrada al mundo que la Fiesta Nacional del Sol buscará representar bajo la denominación “Parque Triásico”.
El valor del territorio sanjuanino radica justamente en la posibilidad de estudiar en un mismo registro distintos componentes de aquellos ecosistemas y reconstruir una historia que ocurrió millones de años antes de la aparición del ser humano.
La propuesta de la FNS 2026 buscará poner ese patrimonio en primer plano, con Ischigualasto y los dinosaurios como protagonistas, pero también con un universo científico mucho más amplio detrás. A eso se suma la próxima apertura del Museo Paleontológico (MuPa), que permitirá profundizar la difusión de una de las mayores riquezas naturales y científicas de San Juan.
Así, hablar del Triásico sanjuanino es hablar de dinosaurios, pero también de plantas, otros animales, rocas y ambientes que permiten reconstruir cómo era una parte del planeta hace más de 200 millones de años.