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Quién era Alfredo Wiebel el empresario y piloto asesinado en Misiones
Tenía 48 años y era una figura reconocida de Puerto Iguazú. Estaba al frente de emprendimientos gastronómicos y hoteleros junto a su hermano, pero también tenía una extensa trayectoria en el automovilismo misionero y nacional.
POR REDACCIÓN
Alfredo Matías Wiebel Giampaoli tenía 48 años y había construido una trayectoria vinculada al sector empresarial, gastronómico y turístico de Puerto Iguazú. Su nombre era conocido en la ciudad de las Cataratas tanto por sus emprendimientos como por su participación en el automovilismo.
Junto a su hermano estaba al frente de la franquicia gastronómica Holy, un restobar con locales en Puerto Iguazú y en la Costanera de Posadas. Además, era propietario del Z Hotel Boutique Iguazú, uno de los establecimientos vinculados a su actividad empresarial.
Su actividad empresarial se complementaba con otros negocios y proyectos desarrollados en Misiones, donde era considerado una figura conocida dentro del sector privado local.
Una vida ligada a las pistas
Pero Wiebel también había construido una fuerte identidad alrededor del automovilismo. Su recorrido comenzó en 2014, cuando debutó en el Misionero de Rally, donde disputó dos competencias de la Clase N7 con un Renault 18.
Ese mismo año pasó al automovilismo de pista y debutó en el TC 4000 Misionero con una Chevrolet. Allí se convirtió en uno de los pilotos de la denominada vieja guardia y compitió tanto en circuitos de tierra como de asfalto.
En el TC 4000 Misionero disputó 50 carreras, consiguió cinco victorias y 15 podios. Su primer podio llegó en 2015 en el autódromo Rosamonte de Posadas, mientras que uno de sus últimos podios como piloto titular fue en 2023, también en ese circuito.
A nivel nacional también tuvo participación en el Procar 4000 Clase B. Debutó en 2020 en el Autódromo de Buenos Aires y llegó a disputar ocho finales, con un noveno puesto como mejor resultado.
Su última participación en el automovilismo misionero fue en noviembre de 2025, cuando volvió a ponerse el buzo para participar de la inauguración del asfaltado del Autódromo Ciudad de Eldorado.
Un piloto querido dentro de los boxes
Más allá de los resultados deportivos, quienes compartieron carreras con Wiebel lo recuerdan especialmente por su personalidad. El periodista especializado Pablo Lizarraga lo describió como un piloto “muy querido”, alegre, amable y generoso.
En los boxes solía estar acompañado por familiares y amigos y mantenía una relación cercana con periodistas y trabajadores del ambiente. También era reconocido por su predisposición y por el vínculo que había construido durante años dentro del automovilismo misionero.
Fuera de las pistas, otra de sus pasiones era el rugby. Llegó a jugar en el Cataratas Rugby Club y era fanático de Los Pumas.
Su familia y sus dos hijos
Wiebel tenía dos hijos, Francisco y Camila, quienes lo acompañaban habitualmente a las carreras y eran, según quienes lo conocían, una de sus mayores debilidades.
Su vida empresarial, su paso por distintas categorías del automovilismo y su presencia constante en los circuitos habían convertido a Wiebel en una figura reconocida tanto en Puerto Iguazú como en el ambiente deportivo de Misiones.
Su trayectoria quedó marcada por dos mundos que atravesaron buena parte de su vida: los negocios vinculados al turismo y la gastronomía y su pasión por las carreras.