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Receta de manteca deslactosada casera, fácil y con un solo ingrediente
Preparar manteca en casa es una alternativa sencilla para quienes buscan controlar los ingredientes de sus alimentos.
POR REDACCIÓN
La manteca deslactosada casera es una alternativa para quienes buscan una preparación sencilla y prefieren elaborar sus propios alimentos. Para hacerla se necesita un solo ingrediente principal: crema de leche deslactosada, que al batirse permite separar la grasa del líquido y obtener una manteca de textura cremosa.
La clave está en utilizar una crema con suficiente contenido graso y batirla hasta que cambie de consistencia. Aunque el procedimiento es simple, es importante escurrir bien el líquido y conservar el producto terminado en la heladera.
Ingredientes para preparar manteca sin lactosa
Crema de leche deslactosada, cantidad necesaria.
Paso a paso para hacer manteca casera
Colocar la crema: poner la crema de leche deslactosada bien fría en un recipiente amplio y limpio.
Batir la preparación: utilizar una batidora eléctrica y continuar hasta que la crema primero espese y después se corte, separándose la parte sólida del líquido.
Separar la manteca: retirar el líquido que queda en el recipiente. La parte sólida será la base de la manteca.
Lavar y escurrir: enjuagar la manteca con agua fría, amasándola suavemente para retirar los restos de líquido.
Dar forma: presionar para eliminar la mayor cantidad de agua posible y formar un bloque.
Conservar: guardar la manteca en un recipiente limpio y hermético dentro de la heladera.
Cómo conservar la manteca deslactosada
Una vez preparada, la manteca debe mantenerse refrigerada y manipularse con utensilios limpios. Como se trata de un producto casero, no conviene asumir que tendrá la misma duración que una manteca industrial; es recomendable consumirla en pocos días y desecharla si presenta cambios de olor, color o textura.
Además, para asegurar que sea apta para personas con intolerancia a la lactosa, es fundamental utilizar crema de leche específicamente identificada como deslactosada y evitar la contaminación cruzada con otros productos lácteos.
La preparación permite obtener una manteca casera con pocos ingredientes y adaptar la cantidad a las necesidades del hogar.