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Revelaron cómo ciertos famosos iban a la casa de Ricardo Fort para robarle
La heredera de Ricardo Fort detalló en televisión cómo registraba con fotos y videos los hurtos dentro de su hogar.
POR REDACCIÓN
Durante su participación en el ciclo televisivo PH, Podemos Hablar, Marta Fort dio a conocer detalles inéditos sobre su infancia y las particulares actividades que desarrollaba en su hogar. Lejos de los entretenimientos comunes de la niñez, la joven asumía la tarea de investigar a las personas que rodeaban a su padre, Ricardo Fort, con el propósito de protegerlo frente a posibles actitudes desleales de su entorno.
Junto a su hermano, la heredera del imperio chocolatero utilizaba un iPad obsequiado por su propio padre para llevar adelante estas tareas de vigilancia secreta. En lugar de destinar el dispositivo tecnológico al entretenimiento o a videojuegos, los niños tomaban fotografías y grababan de manera oculta situaciones sospechosas dentro de la propiedad. Marta Fort describió aquella particular dinámica señalando que "Le sacaba fotos a mis seguridades y a la gente del elenco con mi hermano... como haciendo cosas raras... robando".
A través de estas grabaciones cotidianas, los niños lograban registrar pruebas contundentes de personas que sustraían objetos de valor, tales como relojes. Al detallar quiénes eran los responsables de estos hurtos constantes, la joven especificó que pertenecían al círculo directo de su padre, señalando en una escala jerárquica a guardaespaldas, actores y productores del elenco. Este tipo de situaciones se repetía con frecuencia debido al constante flujo de visitas que recibía la vivienda, ya que según recordó la joven, "Había mucha gente en mi casa", sumado a la costumbre del mediático millonario de no resguardar sus pertenencias de valor.
La información obtenida requería un manejo sumamente prudente debido al temperamento de Ricardo Fort. Por este motivo, la niña optaba por entregar las pruebas directamente a Gustavo Martínez antes de reportar la situación a su padre, ya que la reacción del empresario podía ser desmedida. Respecto a este punto, ella recordó que "Con mi papá era como... te llegabas a contar algo así y explotaba la casa". De hecho, la joven recordó que solamente en una oportunidad decidió contarle directamente a su padre sobre uno de los robos, lo que desencadenó un estallido de furia por parte del millonario.
La recolección de estas pruebas de forma oculta servía para que los adultos tomaran medidas drásticas con los empleados deshonestos de la casa. En la gran mayoría de los casos, los datos recopilados se empleaban para forzar desvinculaciones silenciosas y evitar confrontaciones de mayor escala. Al describir este método, Marta Fort explicó que "Muchas veces era o lo hacíamos echar en base a la información que yo le daba de manera oculta como diciendo 'Mira que sabemos esto de vos. Andate por los medios'".
Esta constante exposición a traiciones y deslealtades durante sus primeros años de vida influyó profundamente en la personalidad de la joven, generándole un sentimiento de desconfianza con el que convive actualmente. Esta desconfianza se ha intensificado a raíz de su incorporación al directorio de la fábrica familiar de chocolates, un ámbito donde las decisiones colectivas resultan complejas debido a las disputas por intereses económicos. Con respecto a la realidad de la empresa, la heredera analizó que "La fábrica es una fábrica familiar... tanto como hay que ponernos de acuerdo en alguna decisión, también hay muchos desacuerdos. Es un barco para cada uno y cada uno tirará bajo su propia conveniencia".
Frente a estas complejidades financieras y ante la falta de una figura materna en su vida, la joven busca priorizar la unión con sus seres más cercanos. Al respecto, concluyó de manera reflexiva que "Como no tengo mamá, no tengo tampoco una rama de ese lado... yo trato de preservar, cuidar y querer a la gente que tengo".