Cultura > Violencia de género
Revelaron que Luis Vadalá perseguía con un arma y golpeaba a Moria Casán
El exasistente de la diva repasó su historia de adicciones y las difíciles vivencias junto al entorno familiar.
POR REDACCIÓN
En el contexto del suceso provocado por el lanzamiento de la serie sobre la vida de Moria Casán, su antiguo asistente de confianza rompió el silencio en una entrevista televisiva. Fernando Shedden, conocido popularmente en el ambiente como Coco, detalló las intensas vivencias que experimentó durante las más de dos décadas en las que acompañó a la conductora en sus traslados diarios y en la intimidad de su automóvil.
Con la emoción a flor de piel, el excolaborador remarcó la fidelidad con la que la producción audiovisual retrató aquellos años de su vida. Shedden se sinceró respecto al impacto de verse reflejado en la pantalla y confesó que "Trabajé con Moria 21 años, desde el '98, y no me despegué de ella hasta el 2019. Ya me habían avisado que me iban a hacer en la serie. La biopic es tan real que son cosas que viví yo y las sentí muy real. De ficción tiene poco y nada, capaz algunas cosas cambiadas y faltan algunos personajes en el medio. En lo personal pensé: 'Esto fue mi vida'". Asimismo, el protagonista reafirmó esta veracidad al señalar que "Es tan real la serie, son cosas que viví yo".
Shedden también se detuvo a elogiar la interpretación realizada por la hija de la conductora, destacando la enorme calidad de su trabajo actoral. Conmovido por el recuerdo, el exasistente expresó que "Sofía actuando la rompe, sublime. Las miradas de Sofía son las miradas de Moria. Me emociona hablar de Moria, me lloré todas las partes de la serie. Con Sofía también he vivido muchas cosas fuertes".
Sin embargo, el relato de Coco también desenterró los momentos más complejos y violentos de aquella época, particularmente los vinculados al período en que la diva estuvo en pareja con Luis Vadalá. El exchofer describió las agresiones directas de las que fue testigo presencial durante la convivencia familiar y reveló que "De la época de Vadalá hubo cosas horribles, sufrió violencia de género. Ese hombre le pegó un cachetazo adelante mío a Sofía. Y la seguía a Moria con un arma por Mar del Plata; creo que su adicción le hacía cambiar completamente su personalidad". En esa misma línea de graves denuncias públicas, Shedden reiteró que "Sofía Gala sufrió violencia de género con Vadalá".
A pesar de haber sido testigo de situaciones extremas en la intimidad del hogar, el exempleado mantiene intactos sus sentimientos de afecto hacia ambas mujeres, a quienes consideró parte de su propia historia. Shedden manifestó que "Fueron 21 años que fue como una familia, me encantaría volver a ser parte de esa familia, jamás perdí el amor hacia ella y Sofía". Dentro de ese entorno, destacó al productor cinematográfico Carlos Massud como una presencia sumamente positiva para la conductora, asegurando que "Massud fue lo mejor que ella tuvo al lado".
El quiebre de la relación laboral y el alejamiento definitivo de la conductora se produjeron a raíz de los problemas de adicción que atravesaba el chofer. Shedden relató con franqueza el episodio judicial que marcó el fin de su ciclo de trabajo explicando que "En el último tiempo con Moria yo había hecho un after con los socios, en esa época estaba con mi adicción en su máxima potencia. En ese momento cayó un allanamiento y me hicieron una causa porque tenía un arma con la portación vencida. Moria me pagó un abogado y cuando salí ella no quiso que vuelva". De igual modo, sintetizó la resolución de aquel conflicto laboral afirmando que "Moria me pagó un abogado y cuando salí ella no quiso que vuelva".
La desvinculación laboral obligó al exchofer a iniciar un duro proceso de reconstrucción personal en una etapa de su vida con escasas alternativas. Respecto a la distancia tomada por la conductora, Shedden reflexionó que "Tuve que volver a armar mi vida; en el momento uno se calienta pero entendí su decisión. Tuve que empezar de vuelta y a mayor edad menos oportunidades de trabajo tenes".
La falta de empleo y la vulnerabilidad económica lo arrastraron a tomar determinaciones extremas que afectaron gravemente su libertad individual. El exasistente admitió la caída en el delito y detalló su situación procesal actual explicando que "Me puse a vender droga y sufrí las consecuencias, me condenaron a 5 años y ahora ya llevo 4 años y 6 meses; estoy a un mes de la libertad asistida. Es difícil salir a la calle, pero te das cuenta de que estar limpio vale la pena".