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Rocío Igarzábal reveló los abusos sexuales sufridos durante su niñez
La actriz compartió su historia de supervivencia para concientizar sobre la violencia en un nuevo aniversario de lucha.
POR REDACCIÓN
En el marco de los 11 años de la primera convocatoria masiva del colectivo Ni Una Menos, la actriz Rochi Igarzábal decidió compartir una parte muy dolorosa de su historia personal. A través de sus redes sociales, la artista buscó visibilizar las situaciones de violencia que muchas mujeres atraviesan desde edades muy tempranas.
Con una profunda sensibilidad, ella explicó que "Mi primera experiencia sexual fue a los 5 años. Por alguien que decía 'cuidarme'. Una persona de confianza que abusó reiteradas veces de mí". Este proceso de sanación le permitió dedicar sus palabras "Por mi Rochi de 5 años. Por todas las que ya no están. Por mi mamá, mis hermanas, mi hija, mis amigas".
El camino hacia la verdad no fue sencillo para la intérprete, quien tuvo que lidiar con el impacto del trauma durante gran parte de su vida. Este sufrimiento se tradujo en trastornos alimenticios, aislamiento y una carga emocional muy pesada.
Al respecto, confesó que "Crecí creyendo que tenía la culpa. Lo conté de grande. Por vergüenza, por miedo". El paso del tiempo y la mirada adulta sobre aquellas vivencias le permitieron reconocer el peso de lo ocurrido. Al observar retratos de su niñez, ella manifestó que "Hoy me veo en estas fotos y siento un inmenso dolor, una ira... impotencia y mucha, pero mucha angustia".
A pesar de las heridas profundas, Igarzábal logró transformar esa realidad en una oportunidad para ayudar a otras personas. Ella es consciente de que su capacidad para recuperarse es una excepción en muchos casos de violencia estructural.
En su reflexión, la actriz señaló que "Yo pude salir, pude pedir ayuda y seguir adelante con cicatrices pero con muchas ganas de vivir. Hay mujeres y niñas que no". Su mensaje final funcionó como una arenga para mantener el reclamo social vigente por todas las víctimas que no tienen voz. Para cerrar su testimonio, afirmó de manera contundente que "Hoy somos su voz. Somos su ausencia. Somos su grito de miedo. La esperanza está en la lucha. Nunca nos cansemos de luchar".