Mundo > Tensión por Malvinas
Rockhopper aseguró que el proyecto Sea Lion continúa pese a las dificultades
La petrolera británica Rockhopper, socia de Navitas en el proyecto Sea Lion, aseguró que el desarrollo petrolero continúa en marcha pese al retiro de dos contratistas.
POR REDACCIÓN
La petrolera británica Rockhopper aseguró este lunes que el proyecto Sea Lion continúa en desarrollo pese a las dificultades que surgieron en los últimos días y al retiro de contratistas vinculados a las tareas de exploración y producción de hidrocarburos en las Islas Malvinas.
La empresa, que posee el 35% del proyecto y es socia de la israelí Navitas Petroleum, difundió una actualización luego de que se conociera la decisión de Halliburton de no continuar con trabajos vinculados a Sea Lion.
En su comunicado, Rockhopper señaló que la operadora Navitas está tomando medidas para reemplazar a dos contratistas que incumplieron sus compromisos y realizar los ajustes que sean necesarios para mantener el desarrollo del proyecto.
“No se espera un efecto material adverso”
Pese a la salida de empresas contratistas y al conflicto con la Argentina, Rockhopper aseguró que, por el momento, no espera un impacto material adverso sobre Sea Lion.
La compañía sostuvo además que el desarrollo continúa con el respaldo del Gobierno británico y de las autoridades de las Islas Malvinas.
Sin embargo, la petrolera también reconoció que existen riesgos que podrían modificar ese escenario. Entre ellos mencionó una demora o un fracaso en el reemplazo de los contratistas, la imposibilidad de realizar los ajustes necesarios, el eventual retiro de nuevas empresas y una mayor escalada de las medidas impulsadas por el Gobierno argentino.
El cronograma previsto
A pesar de las dificultades, Rockhopper y Navitas mantienen el cronograma anunciado para Sea Lion.
El proyecto contempla comenzar las perforaciones de desarrollo a principios de 2027. La primera fase incluye 11 pozos y tiene como objetivo iniciar la producción durante el primer trimestre de 2028, con una capacidad proyectada de hasta 55.000 barriles diarios.
Navitas es la operadora del proyecto y posee el 65% de participación, mientras que Rockhopper conserva el 35%.
La salida de Halliburton
La ratificación de Rockhopper se conoció después de que Halliburton comunicara que no continuará participando en actividades de exploración o producción de petróleo en las Islas Malvinas.
La empresa estadounidense tomó esa decisión luego de mantener contactos con autoridades argentinas, en medio de las advertencias y medidas impulsadas por el Gobierno nacional contra las compañías que intervienen en actividades hidrocarburíferas en la zona sin autorización argentina.
La salida de Halliburton generó además una fuerte reacción en los mercados. Las acciones de Rockhopper llegaron a caer cerca de un 19% este lunes en la Bolsa de Londres, aunque la petrolera mantuvo su postura de que el proyecto continúa.
Argentina mantiene la presión
Mientras las empresas ratifican su intención de avanzar, el Gobierno argentino sostiene su oposición al desarrollo petrolero en las islas y continúa con acciones administrativas y judiciales.
La Justicia Federal de Río Grande dictó una medida cautelar que ordena a Rockhopper y Navitas suspender actividades vinculadas con Sea Lion. En paralelo, la Argentina prepara un arbitraje internacional en el marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
Así, el proyecto queda en medio de un escenario de creciente tensión: mientras Argentina busca frenar su avance por la disputa de soberanía sobre las Malvinas, Rockhopper y Navitas sostienen que Sea Lion continúa y trabajan para reemplazar a los contratistas que abandonaron las operaciones.