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San Martín pasó las elecciones al 27 de noviembre y Miadosqui no seguirá
La asamblea pasó a cuarto intermedio por falta de listas. El dirigente explicó su salida y advirtió que el club podría quedar acéfalo.
POR REDACCIÓN
La asamblea de San Martín del martes 27 de octubre terminó sin candidatos a presidente y abrió un mes decisivo para el club. Jorge Miadosqui ratificó que no seguirá al frente de la institución y, ante la falta de listas, los socios acordaron un cuarto intermedio hasta el 27 de noviembre para buscar una nueva conducción.
El dirigente ya había anticipado su salida tras el partido ante Temperley, pero esta vez sostuvo su decisión frente a los socios. Después de 23 años de gestión, descartó integrar la próxima comisión directiva y ofreció colaborar desde afuera.
“El club San Martín es toda mi vida”, expresó durante la asamblea, seguida por DIARIO HUARPE. La frase reflejó el vínculo que construyó con la institución desde que llegó a la conducción a los 38 años.
El desgaste detrás de la decisión
El dirigente atribuyó parte del desgaste a las exigencias de gestionar durante años la actividad deportiva, económica y cotidiana de San Martín. Su alejamiento, insistió, no significa que vaya a desentenderse del club.
“Quiero otras cosas, estoy grande y me parece que es el momento de salir. Necesito ese espacio”, sostuvo. También se comprometió a asesorar a la próxima dirigencia, sin ocupar cargos.
Al repasar su gestión, recordó que recibió una institución con embargos y juicios millonarios. Aseguró que logró sanear deudas y desarrollar infraestructura, aunque mantener lo construido representa un desafío constante.
La necesidad de socios y nuevos recursos
Uno de los puntos más duros de su exposición fue el sostenimiento económico. Miadosqui estimó que San Martín necesita entre 7.000 y 10.000 socios activos para sostener la estructura deportiva y administrativa.
“Somos todos hinchas de San Martín, pero a la hora de apoyarlo no lo apoyamos”, cuestionó. Después apeló a una comparación: “¿De qué nos sirve tener un Mercedes Benz si no le podemos echar nafta?”.
El presidente afirmó que empleados y profesores cobran al día. También advirtió que el año próximo dejará de percibirse un ingreso extraordinario por derechos televisivos asociado al descenso, lo que exigirá buscar nuevas fuentes de financiamiento.
Cambios para facilitar el recambio
Propuso comercializar el nombre del estadio mediante patrocinadores, sin modificar el nombre del club, y habilitar cargos dirigenciales rentados con dedicación exclusiva. Argumentó que conducir una institución de esa magnitud demanda tiempo que muchos candidatos no pueden quitarles a sus trabajos.
“No estoy buscando mi sueldo porque yo no quiero estar acá”, aclaró al defender esa posibilidad para un futuro presidente.
Las reformas, aclaró, no reemplazan la necesidad de una nueva conducción. Su mensaje más directo fue para sus compañeros de comisión:
“Que no sean cagones, que alguien se ponga al frente. Nosotros vamos a hacer todo lo posible desde afuera por acompañar”, reclamó.
Antes de irse, buscará resolver compromisos pendientes, como alquileres de departamentos para el plantel y deudas de transporte.
El 27 de noviembre y el riesgo de acefalía
El calendario electoral también quedó condicionado por una diferencia administrativa entre los estatutos anteriores y los reformados. Miadosqui explicó que la próxima elección será por dos años y que los mandatos de tres años se aplicarían posteriormente.
La advertencia más delicada llegó cuando los socios preguntaron qué ocurriría si tampoco aparecieran listas el mes próximo.
“Si no hay comisión directiva el 27 de noviembre, a partir del 31 de diciembre el club queda acéfalo”, afirmó. Consideró que podría intervenir una comisión normalizadora, aunque confió en encontrar una solución antes.
La asamblea terminó con un aplauso de pie para Miadosqui. El reconocimiento cerró una noche de despedida, pero dejó abierta la principal pregunta: quién asumirá la responsabilidad de conducir al Verdinegro.