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Cultura > Fuerte

Sol Pérez contó cómo su empleada le salvó la vida a su bebé

La panelista revivió el dramático momento que vivió con su hijo Marcos tras un grave susto.

POR REDACCIÓN

Hace 0 horas
Sol Pérez recordó cuando su bebé casi se ahoga.

Sol Pérez se sinceró en el programa PH: Podemos Hablar sobre la transformación radical que experimentó en su vida personal tras el nacimiento de su hijo Marcos. La panelista y modelo explicó que su hijo es lo más importante del mundo y que su llegada reconfiguró por completo sus prioridades diarias.

Andy Kusnetzoff escuchó atentamente su testimonio junto a los demás invitados del estudio televisivo. “No me arrepiento de nada porque Marcos es lo más importante que hay en el mundo”, aseguró la invitada.

Durante su participación en el ciclo, la panelista abordó el desafío constante de equilibrar su vocación laboral con los sentimientos de culpa al alejarse del hogar familiar. La entrevistada reconoció que es una mujer muy independiente que ama trabajar, pero admitió que su principal objetivo actual es lograr que el pequeño se encuentre siempre bien protegido y cuidado. “Lo único que me importa es que él esté bien”, expresó al detallar sus sensaciones.

El relato escaló cuando la figura pública recordó el aterrador episodio de los primeros días de vida del recién nacido, quien sufrió un ahogamiento mientras tomaba la teta. Según explicó, el uso de la pezonera acumuló líquido que bloqueó la respiración del niño dejándolo sin reacción inmediata frente a la angustiada madre. “Él se ahogó tomando la teta cuando tenía semanas o días y la pasé muy mal”, relató sobre los segundos de extrema tensión.

En ese momento de extrema tensión, la panelista se encontraba sola en la vivienda junto a su empleada Andrea, mientras su marido Guido Mazzoni había salido a buscar a su madre. La desesperación bloqueó por completo los reflejos de la madre, quien intentó aplicar maniobras básicas sin obtener resultados favorables. “Yo pensé que en esos momentos siempre iba a poder pensar qué hacer, y no: me volví una inútil total”, confesó.

La intervención rápida de la empleada resultó determinante para salvar la vida del niño al realizarle maniobras efectivas de reanimación que incluyeron soplarle la cara para provocar una reacción. Tras el dramático episodio, la madre salió a la calle a llorar arrodillada mientras transitaba el postoperatorio de su reciente cesárea. “Vino Andrea, mi salvadora, lo dio vuelta, le pegó en la espalda”, recordó sobre el accionar clave.

La traumática experiencia dejó secuelas emocionales profundas y un temor constante vinculado a la alimentación sólida y al tamaño de las porciones que consume el niño. La protagonista confesó que cortar cada alimento en pedazos muy pequeños se convirtió en un hábito riguroso para prevenir cualquier nuevo inconveniente doméstico. “Para mí era un parto sentarme a darle comida a mi hijo”, reveló sobre aquella etapa.

Hacia el cierre de su emotivo testimonio, la figura hizo un enfático llamado a toda la comunidad sobre la importancia vital de capacitarse en maniobras de reanimación cardiopulmonar para actuar ante urgencias. La invitada concluyó asegurando que realizar dichos cursos resulta fundamental porque salvan vidas en situaciones límite. “Por favor hagan los cursos de RCP; salvan vidas y te cambian la vida”, concluyó.

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