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Súper Niño 2026: científicos advierten un 83% de probabilidad de récord
La NOAA elevó al 83% la probabilidad de un episodio histórico. El fenómeno podría intensificar las lluvias y tormentas en distintas regiones de Argentina.
POR REDACCIÓN
El fenómeno climático de El Niño continúa intensificándose y los científicos advierten que podría convertirse en el más fuerte desde que comenzaron los registros sistemáticos en 1950. Según las últimas proyecciones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), existe un 83% de probabilidad de que alcance una magnitud histórica entre octubre y diciembre de 2026. El escenario genera preocupación por sus posibles consecuencias, especialmente por el aumento de las precipitaciones, las tormentas y el riesgo de inundaciones en distintas regiones de Argentina.
La estimación representa un incremento respecto del informe de septiembre, cuando la probabilidad se ubicaba en el 75%. Los especialistas explicaron que el calentamiento acelerado de las aguas del océano Pacífico ecuatorial está favoreciendo el desarrollo de un episodio excepcional, que podría extender sus efectos hasta los primeros meses de 2027.
El principal indicador utilizado para evaluar su intensidad es el Índice Oceánico Relativo de El Niño (RONI), que permite medir las anomalías de temperatura del Pacífico teniendo en cuenta el calentamiento general de los océanos tropicales. De acuerdo con la NOAA, existe una elevada posibilidad de que este índice alcance o supere los 2,5 °C durante el último trimestre del año.
De concretarse, el episodio podría superar la intensidad de otros fenómenos históricos, como los registrados en 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016. Sin embargo, los científicos aclararon que un evento de esta magnitud no implica necesariamente que todas las regiones sufran consecuencias extremas.
Cómo afectará el Súper Niño a Argentina
Las proyecciones climáticas anticipan un aumento de las precipitaciones en buena parte del territorio argentino durante los próximos meses, aunque con diferencias importantes entre regiones.
En noviembre, el noreste argentino y el este de Entre Ríos podrían registrar lluvias superiores a los valores habituales. También se esperan incrementos en sectores de La Pampa y el oeste de Buenos Aires, con acumulados adicionales estimados entre 10 y 20 milímetros.
Para diciembre, el escenario podría intensificarse. Las mayores anomalías de precipitación se concentrarían en el noreste argentino, Santa Fe, Entre Ríos y el este de Córdoba, donde los excedentes podrían superar los 50 milímetros respecto de los promedios históricos.
Esta situación podría beneficiar a algunas zonas agrícolas que necesitan recuperar humedad en los suelos, pero también representa un riesgo para regiones que ya registran acumulaciones importantes de agua.
En tanto, sectores elevados del noroeste argentino podrían experimentar el comportamiento contrario, con precipitaciones inferiores a las habituales.
Qué podría pasar en San Juan con El Niño
Aunque el fenómeno tiene alcance global, sus efectos no son iguales en todas las provincias. En San Juan, la evolución de las precipitaciones dependerá de las condiciones atmosféricas regionales y de los sistemas meteorológicos que se desarrollen durante la primavera y el verano.
Por este motivo, las proyecciones internacionales no permiten afirmar que la provincia vaya a registrar lluvias históricas o inundaciones. Será necesario seguir los pronósticos y las alertas del Servicio Meteorológico Nacional para conocer el comportamiento esperado a escala local.
Hasta cuándo podría durar el fenómeno
El Servicio Meteorológico Nacional confirmó en su informe de octubre que las condiciones de El Niño ya presentan una intensidad fuerte y que los modelos anticipan su continuidad durante el último trimestre de 2026.
Por su parte, la NOAA considera probable que el fenómeno mantenga una intensidad fuerte o muy fuerte hasta el trimestre enero-marzo de 2027, aunque se espera que posteriormente comience a debilitarse.
Los especialistas recomiendan seguir las actualizaciones oficiales, ya que la intensidad del fenómeno puede modificar las probabilidades de lluvias y temperaturas anormales, pero no permite anticipar con precisión dónde ocurrirán los eventos meteorológicos más severos.