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Tiene 87 años, fue a “farmear aura” y sorprendió con su historia
Osvaldo “Baby” Urbano participó de una competencia en Mendoza, modeló la ropa de la marca de su nieto y se convirtió en uno de los protagonistas.
POR REDACCIÓN
Osvaldo “Baby” Urbano tiene 87 años, pero asegura que la edad no es un impedimento para mantenerse conectado con las nuevas generaciones. El mendocino participó de una competencia de “farmear aura” realizada en Maipú y terminó convirtiéndose en uno de los personajes que más llamó la atención durante el evento.
Lejos de limitarse a observar lo que hacían los más jóvenes, Baby decidió ser parte de la experiencia. Llegó acompañado por su nieto Renzo y se animó a participar de una tendencia que se popularizó en las redes sociales y que consiste, a grandes rasgos, en realizar acciones que aumenten el “aura” o la imagen de una persona frente a los demás.
Durante el evento, Urbano también aprovechó para modelar prendas de Penny SKT, la marca de ropa de su nieto. Su presencia, su estilo y, sobre todo, su actitud hicieron que rápidamente comenzara a recibir pedidos de fotografías por parte de quienes se encontraban en el lugar.
“Hay que estar en la cresta de la ola”
Detrás de su participación existe una filosofía que Baby asegura haber mantenido durante toda su vida. A sus 87 años continúa trabajando, participa en nuevos proyectos y sostiene que adaptarse a los cambios es fundamental.
“Hay que estar en la cresta de la ola”, resumió al explicar su manera de afrontar el paso del tiempo. Para el mendocino, mantenerse activo también significa observar las transformaciones que ocurren alrededor y animarse a formar parte de ellas.
Esa actitud no comenzó con las redes sociales. A lo largo de su vida laboral, Urbano estuvo vinculado con la tecnología y buscó capacitarse en momentos en los que la informática recién comenzaba a ganar terreno.
Baby trabajó para NCR y tuvo la oportunidad de estudiar computación en Estados Unidos y Puerto Rico. En 1972 decidió independizarse y abrió su propio negocio, que con el paso de los años fue adaptándose a los cambios tecnológicos. Actualmente continúa vinculado a una empresa dedicada a equipamiento y software para comercios.
Una vida marcada por mantenerse activo
Además del trabajo, Baby conserva otras pasiones. Entre ellas se encuentra su afición por los autos antiguos, de los cuales es coleccionista. A esto ahora sumó su participación como modelo para el emprendimiento de su nieto.
Precisamente, el vínculo con las nuevas generaciones es una de las razones por las que se anima a experimentar con tendencias que podrían parecer alejadas de una persona de su edad. En esta oportunidad, terminó participando de un encuentro en el que predominaban los jóvenes y logró convertirse en una de sus figuras.
La experiencia de “farmear aura” terminó siendo una nueva anécdota dentro de una vida atravesada por la búsqueda de mantenerse actualizado. A sus 87 años, Baby continúa trabajando, acompaña el proyecto de su nieto y mantiene una regla que, según sostiene, le permitió atravesar distintas épocas: evolucionar para seguir “en la cresta de la ola”.