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Tras casarse, Benjamín Amadeo reveló un fuerte chisme sobre Lali Espósito
Benjamín Amadeo recordó su separación de Lali Espósito y una foto viral que derivó en un insólito titular de prensa.
POR REDACCIÓN
Benjamín Amadeo y Lali Espósito fueron los protagonistas de un divertido e insólito recuerdo televisivo durante la emisión de PH Podemos Hablar. El cantante dio un paso al frente en la sección del programa para repasar el impacto que generan las publicaciones sobre su vida privada. En ese marco, relató cómo una simple compra dominical terminó convertida en una portada dramática.
El artista explicó que su primera reacción ante las notas periodísticas solía ser la risa, aunque reconoció que con los años aprendió a comprender cómo funciona el ambiente de los medios. Según expresó en el ciclo conducido por Andy Kusnetzoff, reírse fue su mecanismo de defensa inicial. Al respecto, declaró: “A mí más que me dolió me daba, me dio gracia, que después te das cuenta que te reís como mecanismo de defensa y después aprendés a entender cuál es el ecosistema en el que te movés, que es el de los medios, el del espectáculo, en mi caso el de la música, el de la actuación”.
El hecho ocurrió hace aproximadamente 10 años, poco tiempo después de terminar su noviazgo con la famosa cantante. Aquel día, el músico decidió caminar por el barrio porteño de Saavedra en busca de ingredientes para cocinar un almuerzo casero. Dado que era fin de semana, tuvo que desplazarse hasta un comercio distante para conseguir lo que buscaba. Sobre esa caminata en ropa entrecasa, detalló: “Me acuerdo que yo me había separado de Lali en su momento, hace ya como 10 años o más, y salí a comprar cebolla para hacer un tuco. Y como uno sale a comprar una cebolla para hacer un tuco un domingo, caminé mucho porque no había nada muy abierto y tuve que ir como a un chino lejos. Entonces volví medio en pijama con dos cebollas en una bolsa caminando”.
Sin percatarse de la presencia de los fotógrafos, el trayecto de regreso a su hogar fue registrado por la prensa de espectáculos. Amadeo recordó la combinación entre las imágenes tomadas en la avenida San Isidro Labrador y la interpretación sensacionalista que le dieron en las revistas. Entre risas, rememoró la paradoja de la situación diciendo: “Yo me reía porque digo: claro, en un gran momento, me estaba haciendo mi tuquito, era un día de sol, ¡pero solo le alcanza para dos cebollas! Solo dos cebollas, tres empanadas… 'El mal momento tal, lo destrozó'”.
Aquella experiencia sirvió como una lección temprana sobre la exposición pública y la importancia de proteger la intimidad. El compositor reflexionó sobre lo valioso que resulta cuidar la tranquilidad personal en el medio artístico. Al analizar esa etapa de su vida, sostuvo: “Como yo siempre tuve un recorrido muy poco expuesto por mi vida, no tanto por mi trabajo, fue un gran aprendizaje de entender que muchas veces no todo termina en los lugares en donde deseamos. Hay que ser cuidadoso si uno quiere mantener la paz; y eso me hizo aprender un montón”.
Para finalizar su relato, el invitado reflexionó sobre las verdaderas consecuencias de la fama cuando los medios distorsionan los hechos reales. Según su perspectiva, el verdadero problema aparece cuando se construye un personaje alejado de la realidad. Para cerrar la idea, concluyó: “Siento que por ahí cuando alguien no está expuesto piensa que lo peor de la exposición es que hablen de vos. En realidad lo peor es que hablen de alguien que no sos vos usando tu nombre; cuando el titular habla de algo que no tiene nada que ver con vos, hasta tal punto que no sabés ni cómo defenderte porque no tiene nada que ver con vos”.