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Trump asegura que Venezuela no está lista para elecciones presidenciales
El mandatario afirmó que Venezuela no puede votar aún, en medio de un histórico acuerdo petrolero con el chavismo.
POR REDACCIÓN
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este miércoles que Venezuela todavía no está preparada para celebrar elecciones presidenciales, a pesar de los pedidos internacionales para recuperar la democracia. El mandatario hizo estas declaraciones desde la Casa Blanca, poco después de sellar un histórico convenio energético con las autoridades chavistas. Ambos gobiernos coincidieron en que el país caribeño necesita estabilizar su situación interna antes de que los ciudadanos puedan volver a las urnas.
Las declaraciones y la postura oficial
Durante una rueda de prensa, Trump explicó que mantiene una relación de trabajo fluida con la presidenta interina Delcy Rodríguez y elogió su tarea al frente del poder. El mandatario remarcó que las dos partes desean que los comicios se realicen pronto, pero insistió en que el proceso no puede apurarse. Según sus palabras, sacar al país de la etapa anterior requiere tiempo y prudencia política.
En Caracas, la mandataria interina compartió plenamente la misma mirada durante una conferencia oficial. Rodríguez aseguró que el proceso electoral se llevará a cabo únicamente cuando estén garantizadas las condiciones necesarias para votar con total seguridad. Además, agradeció públicamente el respaldo de Washington para avanzar en proyectos conjuntos que ayuden a estabilizar la economía nacional.
El control del petróleo y las críticas
Este freno a las elecciones coincide con la firma del mayor acuerdo energético entre ambos países en décadas. A través de este pacto, Estados Unidos pasará a controlar la explotación de 17 yacimientos clave, lo que representa cerca del 20% de las gigantescas reservas de crudo venezolanas. Empresas multinacionales como Chevron y la italiana Eni tendrán un papel central en la extracción dentro de los campos asignados.
Sin embargo, la medida provocó fuertes cuestionamientos entre diversos sectores políticos y organizaciones internacionales. Varios analistas advierten que la Casa Blanca parece priorizar el acceso a los recursos naturales antes que la normalización democrática e institucional. Pese a estas dudas, los enviados de Washington sostienen que las inversiones privadas ayudarán a reparar la dañada red eléctrica y generarán miles de puestos de trabajo.
El secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, visitó la capital venezolana para cerrar estos contratos y celebrar la alianza. El funcionario estimó que la producción de crudo local superará los dos millones de barriles diarios antes de que termine esta década. Para el gobierno interino, estos fondos frescos resultan vitales para reactivar los servicios básicos y sostener el consumo diario.
El diálogo político y los plazos previstos
En paralelo a los contratos comerciales, el jefe de la diplomacia de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció que en los próximos días comenzará una nueva ronda de negociaciones entre el gobierno y la oposición. Este proceso de diálogo busca definir las reglas básicas para ordenar la convivencia política y preparar el terreno institucional. Las conversaciones reúnen a funcionarios chavistas y a dirigentes opositores que regresaron a la actividad pública tras años de exilio.
Rubio aclaró que una verdadera transición democrática no se limita solamente a poner urnas de votación, sino que exige reconstruir las leyes y la confianza ciudadana. Si bien consideró que el proceso avanzará más rápido que las transiciones vividas en Europa del Este, advirtió que llevará algunos años completar todos los cambios. Por ahora, tanto Washington como Caracas eligen postergar el voto popular mientras consolidan sus nuevos intereses económicos y estratégicos.