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Trump rechazó que Estados Unidos pague US$ 300 millones a Irán
El presidente estadounidense salió al cruce de versiones difundidas tras el anuncio del acuerdo de paz con Irán y aseguró que Washington no entregará dinero a Teherán.
POR REDACCIÓN
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, negó categóricamente que su país haya acordado pagar 300 millones de dólares a Irán como parte del acuerdo de paz anunciado recientemente entre ambas naciones. A través de sus declaraciones públicas, calificó esas versiones como “noticias falsas” y aseguró que Washington no destinará fondos para financiar al régimen iraní.
La controversia surgió luego de que distintos medios y dirigentes políticos interpretaran que el entendimiento incluía una compensación económica para Teherán. Trump respondió desde la cumbre del G7 y sostuvo que el acuerdo avanza hacia una nueva etapa, aunque remarcó que Estados Unidos no realizará inversiones directas ni transferencias de dinero al gobierno iraní.
Las especulaciones se originaron a partir de informaciones que mencionaban un posible fondo de reconstrucción de hasta 300.000 millones de dólares destinado a la recuperación económica iraní tras los meses de enfrentamiento regional. Sin embargo, funcionarios estadounidenses aclararon que ese eventual fondo estaría compuesto por inversiones internacionales y aportes de terceros países, no por recursos provenientes de los contribuyentes estadounidenses.
El vicepresidente JD Vance respaldó la posición de Trump y explicó que cualquier ayuda económica futura dependerá del cumplimiento de una serie de compromisos por parte de Irán, entre ellos la supervisión internacional de su programa nuclear y otras condiciones contempladas en el memorando de entendimiento que todavía no fue difundido de manera completa.
El acuerdo, cuya firma formal está prevista para los próximos días en Ginebra, contempla además el regreso de inspectores internacionales, la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz y compromisos destinados a evitar que Irán desarrolle armas nucleares. No obstante, varios aspectos del documento continúan bajo reserva, lo que alimenta interpretaciones contrapuestas sobre sus alcances reales.
Mientras tanto, el debate político continúa tanto en Estados Unidos como en Medio Oriente. Sectores críticos del acuerdo cuestionan las posibles concesiones otorgadas a Teherán, mientras que la Casa Blanca insiste en que el entendimiento representa una oportunidad para estabilizar la región sin comprometer recursos económicos estadounidenses.