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Un cura atropelló a dos jóvenes y "no se dio cuenta" por la música alta
El religioso Miguel E. dejó a las víctimas heridas en la ruta tras el choque y fue capturado a 100 kilómetros del lugar.
POR REDACCIÓN
El lunes cerca de las 21 horas se produjo un incidente vial en la esquina de Ruta 1 y avenida Nuestra Señora de la Consolación en la localidad de Sumampa. Dos muchachos que volvían de jugar un torneo de pádle decidieron pasar a ver a un amigo antes de ir a sus casas.
En ese trayecto, mientras circulaban en su moto, fueron embestidos por una camioneta. El conductor del vehículo mayor se retiró del sitio sin brindar asistencia a los heridos, lo que motivó un rápido despliegue de las fuerzas de seguridad.
Los damnificados sufrieron diversos golpes y lesiones, aunque pudieron levantarse por sus propios medios para solicitar auxilio. Un familiar de los afectados relató el dramático momento posterior al choque al indicar que "Como pudieron, los chicos se levantaron y pidieron ayuda. Cuando vi a mi hijo con la cara ensangrentada me asusté mucho y avisé para que hicieran cierre de rutas". Un detalle particular fue la pista clave para que los testigos pudieran identificar la unidad: un rosario ubicado en la caja trasera de la camioneta.
Tras un operativo cerrojo, la Policía halló el transporte en la localidad de Pinto, situada a casi 100 kilómetros de donde ocurrió el hecho. Allí las autoridades confirmaron que quien manejaba era Miguel E., un sacerdote muy conocido en la provincia. Uno de los padres de los jóvenes expresó que "Grande fue mi sorpresa cuando descubrieron que se trataba del padre Miguel E.".
Además, el mismo hombre llevó tranquilidad sobre el estado de salud de las víctimas al asegurar que "Por suerte mi hijo y los otros chicos están todos bien. Están con dolor, pero están fuera de peligro".
El religioso explicó a los efectivos que tenía la música a un volumen muy elevado y por ese motivo no se dio cuenta de lo que había sucedido en la ruta. La fiscal Fernanda Vittar tomó intervención en la causa y ordenó realizarle un test de alcoholemia con registro de video y la presencia de dos testigos para sumar a la investigación. El conductor fue liberado poco después, mientras la justicia continúa reuniendo elementos para determinar con precisión las circunstancias y responsabilidades del siniestro.