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Un estudio vincula una dieta baja en azúcar con un cerebro más saludable

Una investigación halló que una menor exposición al azúcar durante los primeros años de vida se asocia con un menor riesgo de desarrollar Alzheimer y depresión en la adultez.

POR REDACCIÓN

Hace 2 horas
El estudio reveló beneficios al reducir el consuo de azúcar en niños. 

Reducir el consumo de azúcar en los primeros años de vida no solo favorece el crecimiento y previene enfermedades metabólicas, sino que también podría tener efectos positivos sobre la salud cerebral décadas más tarde. Así lo sugiere un estudio que analizó a más de 60.000 personas y encontró que quienes estuvieron expuestos a una dieta con menos azúcar durante la infancia presentaron un menor riesgo de desarrollar Alzheimer y depresión en la adultez.

La investigación aprovechó un hecho histórico ocurrido en el Reino Unido: el racionamiento del azúcar impuesto tras la Segunda Guerra Mundial. Los científicos compararon a personas nacidas antes y después del fin de esa restricción y observaron que quienes pasaron sus primeros años con una menor disponibilidad de azúcar mostraron mejores indicadores de salud cerebral décadas más tarde.

Según los resultados, limitar el consumo de azúcar durante los primeros 1.000 días de vida —desde el embarazo hasta aproximadamente los dos años— se relacionó con una reducción de hasta el 23% en el riesgo de padecer demencia y con una menor probabilidad de sufrir trastornos depresivos en la adultez.

Por qué el azúcar influye en la salud del cerebro

Los investigadores explicaron que una alimentación con menos azúcares añadidos favorece una mejor salud metabólica y reduce la probabilidad de desarrollar enfermedades como obesidad, diabetes tipo 2 e hipertensión, factores que también están vinculados con el deterioro cognitivo y otras enfermedades neurodegenerativas.

Además, una alimentación saludable desde edades tempranas contribuye a formar hábitos que suelen mantenerse durante toda la vida, con efectos positivos sobre el funcionamiento del cerebro y la salud mental. Los análisis también detectaron mejores indicadores cerebrales en quienes habían consumido menos azúcar durante la infancia.

Los autores aclararon que se trata de un estudio observacional, por lo que no demuestra una relación directa de causa y efecto. Sin embargo, los resultados refuerzan las recomendaciones de limitar el consumo de azúcares añadidos en niños y promover una alimentación equilibrada desde los primeros años de vida.

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