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Sociedad > Reciclaje

Un mecánico creó una lámpara con agua y una botella que ilumina sin gastar electricidad

El invento de un mecánico brasileño utiliza una botella PET, agua y cloro para aprovechar la luz solar y distribuirla dentro de ambientes oscuros.

POR REDACCIÓN

Hace 0 horas
La lámpara aprovecha la luz solar y la distribuye mediante una botella con agua. 

Una botella de plástico, agua y una pequeña cantidad de cloro pueden convertirse en una particular fuente de iluminación para el interior de una vivienda. La idea fue desarrollada por el mecánico brasileño Alfredo Moser durante la crisis energética que atravesó Brasil en 2001 y, con el paso de los años, comenzó a replicarse en distintos países.

El sistema, conocido como lámpara de Moser, tiene una característica que lo diferencia de una lámpara convencional: no necesita electricidad. En cambio, aprovecha la luz del sol y utiliza el agua contenida dentro de una botella transparente para dispersarla hacia el interior de la vivienda.

Para hacerlo se utiliza una botella PET transparente de aproximadamente dos litros, que se llena con agua y una pequeña cantidad de cloro. Luego, el recipiente se instala atravesando el techo, de manera que una parte quede expuesta al exterior y reciba directamente los rayos solares.

Cuando la luz impacta sobre la botella, el agua permite refractarla y distribuirla en diferentes direcciones dentro de la habitación. De esta manera, en lugar de que el ingreso de luz quede concentrado únicamente en el punto donde se realizó el agujero, puede alcanzar una superficie mayor.

El funcionamiento tiene, sin embargo, una limitación fundamental: depende de la radiación solar, por lo que no reemplaza a una lámpara eléctrica durante la noche. Su utilidad está destinada principalmente a viviendas o espacios interiores que permanecen oscuros durante el día.

Para qué sirve el cloro

El agregado de una pequeña cantidad de cloro tiene una función específica. Ayuda a limitar el crecimiento de microorganismos, algas y bacterias que, con el paso del tiempo, podrían volver turbia el agua.

Si esto ocurriera, disminuiría la capacidad de la botella para transmitir y distribuir la luz solar hacia el interior del ambiente.

Otro punto importante está relacionado con la instalación. Para colocar el sistema es necesario perforar el techo y realizar correctamente el sellado e impermeabilización alrededor de la botella. Una colocación deficiente podría provocar filtraciones de agua cuando llueve.

La sencillez de la lámpara permitió que la idea trascendiera Brasil y fuera replicada posteriormente en distintos lugares del mundo. Según la publicación de Diario UNO, existen experiencias de utilización en países como Filipinas, India, Bangladesh, Tanzania y Argentina.

Más de dos décadas después de su creación, el invento de Moser continúa siendo un ejemplo de cómo elementos cotidianos y reciclables pueden aprovecharse para resolver una necesidad concreta sin recurrir al consumo de energía eléctrica.

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