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Deportes > Ultraviolento

Un padre invadió la cancha y amenazó a un chico en un partido de rugby

Ocurrió en encuentro infantil entre el Jockey Club y el Universitario Rugby Club. La madre del chico increpado, formalizó una denuncia penal contra el adulto agresor.

POR REDACCIÓN

Hace 1 hora
Sábado de furia con invasión en el campo de juego.

El pasado sábado por la tarde, en cancha de Universitario Rugby Club se esperaba una jornada típica de rugby infantil: césped cortado, chicos corriendo tras la pelota ovalada y familias al costado del terreno alentando a la categoría M13.

Sin embargo, el espíritu deportivo de la división de menores de 13 años entre el club local y el Jockey Club se hizo pedazos en un segundo, cuando la violencia irrumpió desde la tribuna y transformó el encuentro en una postal de tensión, gritos y descontrol.

Ocurrió durante el desarrollo natural del juego. Un jugador de la "U" encaró en ataque y fue interceptado por un tacle de un rival del Jockey. La caída fue dura, aparatosa, pero propia del roce del partido.

Lo que nadie imaginó fue la reacción que se gestaba fuera de la línea de cal. Fuera de sí, el padre del chico golpeado —identificado posteriormente por sus iniciales como J.T.— saltó el cerco perimetral e invadió el campo. No fue a socorrer a su hijo: corrió directo hacia el niño visitante que había ejecutado el tacle, lo acorraló a pocos centímetros del rostro y comenzó a proferirle severas amenazas e insultos frente a la mirada atónita de los demás jugadores.

La imagen de un hombre adulto hostigando a un nene de 13 años heló la sangre de los presentes y desató el caos. El árbitro del partido y un grupo de padres de la tribuna reaccionaron de inmediato y corrieron al punto del conflicto para interponerse y resguardar la integridad del menor.

El cruce derivó en un tumulto generalizado entre los adultos, donde volaron empujones, insultos cruzados y conatos de pelea a pocos metros de los chicos, quienes asistían petrificados al espectáculo dantesco que ofrecían los mayores.

Los teléfonos celulares de los testigos registraron la escena: un murmullo de indignación, gritos desencajados y la desorientación de los pequeños deportistas.

La gravedad del episodio cruzó la frontera de la cancha y llegó a la comisaría. Gabriela Vargas, madre del chico increpado, se dirigió a la Comisaría 25° del Barrio Valle Grande para formalizar la denuncia penal.

El caso quedó registrado bajo el Legajo N° 42/26 con la intervención de la UFI Genérica, desde donde se investiga formalmente a J.T. por el delito de Amenazas.

Mientras las actuaciones policiales avanzan y se incorporan las pruebas audiovisuales junto al informe escrito presentado por el árbitro del encuentro, en el entorno de la víctima persiste la indignación.

Según manifestaron fuentes de la familia, a pesar del impacto que causó el hecho en el ambiente deportivo sanjuanino, las autoridades de la disciplina en la provincia todavía no aplicaron sanciones ni tomaron medidas preventivas para sentar un límite frente a la violencia en las divisiones infantiles.

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