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Una mujer murió al ser impactada por un hombre que cayó de un edificio en Japón
La víctima, de 23 años, caminaba por una calle de Nagoya cuando un hombre cayó desde un edificio de 12 pisos y la impactó de lleno.
POR REDACCIÓN
Una tragedia conmocionó a la ciudad japonesa de Nagoya, donde una joven de 23 años murió tras ser impactada por un hombre que cayó desde un edificio de 12 pisos mientras caminaba por la vereda.
La víctima fue identificada como Houra Inaba, quien transitaba por la concurrida zona de Sakae junto a una amiga cuando ocurrió el dramático episodio.
Según informaron medios locales, el hombre, Shinsei Taguchi, de 29 años, cayó desde un departamento del edificio y terminó golpeando de lleno a la joven.
La amiga que la acompañaba logró salir ilesa y fue quien dio aviso a los servicios de emergencia cerca de la 1 de la madrugada del domingo.
Ambos fueron trasladados de urgencia a un hospital. Sin embargo, Inaba falleció horas más tarde como consecuencia de un shock hemorrágico provocado por las graves lesiones sufridas en el impacto.
Por su parte, Taguchi sobrevivió a la caída, aunque permanece internado en estado crítico, inconsciente y con severas lesiones en la cabeza y el pecho.
Un hecho que ya tuvo antecedentes en Japón
El caso recordó otros episodios similares ocurridos en el país asiático.
En agosto de 2024, una estudiante de 17 años se arrojó desde un edificio comercial cercano a la estación JR Yokohama y cayó sobre una mujer de 32 años que caminaba por la calle. Ambas murieron.
Otro hecho similar ocurrió en octubre de 2020, cuando un adolescente de 17 años saltó desde un centro comercial de Osaka y provocó la muerte de una estudiante universitaria de 19 años que pasaba por el lugar.
El antecedente que marcó a la Argentina
La tragedia también reavivó el recuerdo de uno de los accidentes más insólitos de la historia argentina.
El 21 de octubre de 1988, en el barrio porteño de Caballito, un caniche llamado Cachy cayó desde el piso 13 de un edificio sobre una mujer de 75 años, que murió en el acto.
La conmoción generó un tumulto de curiosos y desencadenó una serie de hechos fatales: una segunda mujer fue atropellada por un colectivo al intentar cruzar la avenida para observar lo ocurrido y un hombre sufrió un infarto fatal, aparentemente por la impresión causada por el accidente.
A casi cuatro décadas de aquel episodio, la tragedia ocurrida en Japón volvió a poner en evidencia cómo un hecho completamente inesperado puede derivar en consecuencias fatales para personas que simplemente transitaban por la vía pública.