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Valeria Archimó reveló por qué su hijo la abandonó y se fue a Estados Unidos
Los detalles de la vida de Teo en Estados Unidos y la reacción de la bailarina al tenerlo lejos.
POR REDACCIÓN
La bailarina y coreógrafa Valeria Archimó divide sus días entre su trabajo en la obra Sex y la crianza de sus dos hijos, Ambar, de 11 años, y Teo, de 22. Mientras con la menor mantiene un contacto diario en el hogar, con el mayor atraviesa una etapa marcada por la distancia, ya que el joven decidió radicarse en el extranjero para continuar su formación profesional y deportiva.
El estudiante logró instalarse en territorio norteamericano a partir de una oportunidad académica vinculada al rendimiento físico. Según explicó la artista, "Mis hijos están enormes. Teo tiene 22 años y Ambar, 11. Teo está re grande, es un hombre y está estudiando afuera, en Estados Unidos. Como estudia kinesiología, se ganó una beca y está afuera jugando al fútbol para la universidad".
Este tipo de programas permite a diversos atletas acceder a la educación superior mediante la participación en certámenes universitarios. Respecto al funcionamiento de esta modalidad, la figura del espectáculo detalló: "¿Viste que muchos chicos de acá se van a jugar al hockey, fútbol o tenis? Son deportes que te permiten ir a Estados Unidos, te dan una beca, o sea, vos no pagás y jugás al fútbol para la universidad. Está en el equipo de fútbol. Antes estaba en Las Vegas y ahora se va para Texas".
En cuanto al régimen de convivencia de su hijo en el exterior, la madre precisó que "Está allá solo, sí. Tiene su compañero de cuarto porque son todos iguales: todos chicos jóvenes que se van a la universidad, incluso a veces mismos norteamericanos que son de otra ciudad y se mudan para estudiar y hacer deporte. Allá se estila mucho eso, pero los chicos de allá si bien están lejos de su familia, están en el mismo país y es distinto que nosotros".
Pese a la separación geográfica, la dinámica familiar incluye visitas periódicas al país. Al respecto, Archimó señaló: "Ahora lo estoy viviendo muy bien porque ya encontré mi forma. Aparte lo vemos porque Teo viaja dos veces por año para la Argentina y lo vemos. De hecho, ahora está acá. En nuestro invierno, que es el verano allá, él siempre viajaba y este año se quedó a jugar un torneo de fútbol que se genera ahí con clubes de distintas ciudades. En general, arman los equipos con todos los chicos de las universidades y juegan un torneo de fútbol que es aparte de lo que es el torneo de la universidad. Teo no iba a venir porque se quedó en el torneo, después ya empalmaba la facultad y se iba a ir de viaje con su papá en el medio".
Sin embargo, los planes iniciales cambiaron de manera inesperada para la familia a partir de una maniobra coordinada por el padre del joven. La bailarina relató cómo fue el reencuentro no programado: "Yo ya estaba mentalizada con que no lo iba a ver hasta diciembre y hace unos días el padre me llamó y me dijo: 'La semana que viene viajo. Voy a pasar a buscar unos botines que me pidió Teo'. Le dije que pasara por casa, entonces para mí venía el padre a buscar los botines porque se iba a encontrar con Teo allá. Pero cuando bajé, estaba Teo en el living de mi casa. ¡Nunca me lo hubiera imaginado que venía! No se me pasó por la cabeza, así que fue una sorpresa total y me quedé helada. ¡No lo podía creer! No entendía nada y fue hermoso. Se vino como 20 días y ahora ya se va el domingo".
Finalmente, al ser consultada sobre las posibilidades de viajar a visitarlo de manera frecuente, la entrevistada descartó esa opción en el corto plazo debido a sus compromisos laborales e imprevistos cotidianos en la crianza de su hija menor. "No puedo por el trabajo fundamentalmente y por Ambar, que tiene 11 años y está 24-7 conmigo. Yo me ocupo del colegio y de todo con ella. No tengo la posibilidad de decir: 'Bueno me voy una semana'", concluyó.